Las mascarillas dejarán de ser obligatorias en España después de Semana Santa. El Consejo de Ministros aprobará su eliminación el 19 de abril, según ha informado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), y ha confirmado más tarde a los medios. La medida entrará en vigor el 20 de abril, el mismo día que se publicará en el BOE
El cubrebocas seguirá siendo obligatorio, como mínimo, en transportes públicos, centros sanitarios y sociosanitarios (residencias), tal y como habían acordado los técnicos de la Ponencia de Alertas en un borrador de documento que todavía no es definitivo. Pero ya se podrán retirar en lugares como comercios, hostelería y en los colegios.
En las casi dos semanas que quedan hasta ese momento, Sanidad podrá perfilar el texto de la nueva norma y acotar las excepciones donde todavía será obligatoria la mascarilla.
La de las mascarillas es la última decisión que faltaba para normalizar por completo la convivencia con el coronavirus, una vez que, desde la semana pasada, las personas positivas con síntomas leves ya no tienen que hacerse test ni aislarse.
Varias comunidades llevaban tiempo apremiando a Sanidad para que diera este paso. Madrid y Cataluña eran dos de las más insistentes. La Generalitat había incluso amagado con retirar las mascarillas si no lo hacía el Gobierno, algo que ya han hecho países como Francia, Reino Unido o, más recientemente, Alemania. Italia y Portugal son los dos únicos grandes países del entorno europeo que mantienen la obligatoriedad de los cubrebocas en interiores.
Como ha sucedido con los exteriores, el uso de mascarillas en entornos cerrados (salvo en las excepciones mencionadas) pasará a ser una recomendación siempre que no se pueda guardar la distancia de seguridad de un metro y medio. Los expertos insisten en que las personas mayores de 60 años o aquellas que son más vulnerables a la covid grave por alguna enfermedad deberían seguir usándola, aunque no sea obligatorio.
En España ya no se mide la incidencia acumulada para la población general, ya que solo están indicadas pruebas para personas mayores de 60 años, las que son vulnerables o viven en residencias. Es muy posible que mucha de esta población continúe usando la mascarilla en zonas de riesgo de contagio.








