El transporte ilegal sigue operando por la calle Murillo.
Buses destartalados no autorizados para el transporte por esa importante avenida, siguen prestando el servicio colectivo pasadas las 9 de la noche, justo cuando culmina la operación de Transmetro.
El más reciente insuceso ocurrió con un bus de ‘Murillo-Soledad’, al cual se le salió una de sus llantas en la Murillo entre carreras 23 y 24, antes del puente El Bolívar, que divide a los barrios San José y Alfonso López.
En la noche de ayer jueves, uno de estos vehículos permaneció por casi dos horas parqueado sobre la avenida, sin ningún tipo de señalización y sin ninguna autoridad de tránsito que le impusiera el respectivo comparendo.
Además de dificultar la movilidad, el conductor del bus por poco ocasiona un accidente, ya que al momento que salió la expulsada la llanta perdió el control del vehículo y chocó contra el andén que está a un costado de la vía. Por fortuna, no resultaron pasajeros lesionados.
¿Hasta cuándo van a seguir operando estos vehículos? ¿Es necesario que ocurra una tragedia para que la autoridad de tránsito tome cartas en el asunto?
Lo más preocupante de la situación es que estos buses extienden su ruta por la calle 84 y van recogiendo pasajeros por la carrera 46, hasta llegar a la Catedral para luego tomar la calle Murillo y llegar al municipio de Soledad.
A ello se le suma la contaminación auditiva y ambiental que generan, por cuanto son buses listos para la chatarrización pero que aún así siguen operando.
Por algunos años esta ruta fue muy demandada por los residentes del barrio aledaños a la calle Murillo, pero con la llegada del Transmetro, en 2010, su permiso de transporte quedó totalmente prohibido.








