Entre mayo y junio, la costa Caribe colombiana ha vivido un golpe de calor que tiene “bañados en sudor” a sus habitantes.
Los ventiladores no refrescan y el uso de los aires acondicionados es limitado, dado que no todos los habitantes tienen la capacidad para pagar las altas tarifas del recibo de la luz.
Tanto es el desespero por las altas temperaturas que en los hogares caribeños optan por ducharse hasta tres veces al día. Ni siquiera las lluvias que han caído en esta zona del país han logrado refrescar a la ciudadanía que preferirían no salir de sus hogares, pero que les toca continuar con su rutina.
El panorama es similar en ciudades como Santa Marta, Riohacha y Cartagena. Según la mayor Diana Rueda, jefa de la Oficina de Alertas y Pronósticos del Ideam, las temperaturas en las principales ciudades de la región Caribe han oscilado entre los 35.6 y 35.8 °C
Estas altas temperaturas no solo generan incomodidad entre la ciudadanía, sino que también impacta en sus bolsillos. La empresa prestadora de servicio de la luz, Air-E, comunicó que en el Atlántico, Magdalena y La Guajira, departamentos donde operan, el consumo de energía se ha disparado.
La empresa explicó que en los estratos 1,2 y 3 el aumento ha variado entre el 10 y el 25 %, mientras que los 4,5 y 6 han alcanzado incrementos “alarmantes” de hasta un 40 %.









