Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) y vicepresidente de la Conmebol, fue arrestado junto a su hijo Ramón Jamil Jesurún después de un altercado ocurrido en el palco del estadio Hard Rock Stadium de Florida durante la final de la Copa América entre Colombia y Argentina. El incidente se desató cuando familiares de Jesurún intentaron acceder al terreno de juego al finalizar el partido, que Argentina ganó 1-0. Ante la negativa del personal de seguridad, Ramón Jamil agredió al responsable del palco, lo que provocó que Ramón Jesurún también se viera involucrado en la pelea, según vídeos compartidos en redes sociales.

En las últimas horas, imágenes de Ramón Jesurún esposado y vestido con uniforme naranja frente a la jueza Mindy S. Glazer en Miami han circulado ampliamente. El Departamento de Policía de Miami-Dade informó que realizó 27 arrestos y expulsó a 55 personas del estadio debido a disturbios y problemas de seguridad durante el evento deportivo. Ramón Jamil Jesurún fue oficialmente acusado de tres cargos de agresión, según registros de arresto publicados el lunes. Además, se reportaron daños significativos en el estadio, incluyendo barandillas de escaleras destrozadas y disturbios en los accesos del estadio, como se pudo observar en vídeos compartidos en redes sociales. El presidente de la FCF también enfrenta un litigio en Colombia, donde un tribunal comercial lo multó con aproximadamente 80.000 dólares por su supuesta participación en un esquema de desvío y reventa de entradas durante las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018. Actualmente, está pendiente la apelación de Jesurún a esta sanción.
El caos registrado en el estadio Hard Rock el domingo pasado, con retrasos en el inicio del partido debido a la entrada tumultuosa de aficionados, ha generado repercusiones significativas tanto para la seguridad del evento como para la reputación de los involucrados. Este incidente no solo ha puesto en entredicho la conducta de los Jesurún, sino que también ha subrayado la necesidad de mejorar los protocolos de seguridad en eventos deportivos de gran envergadura como la Copa América.









