El homicidio de Jeison Parra Cueto, conocido como “Mono Tatuaje”, ocurrido en la noche del jueves en el barrio Los Olivos, Barranquilla, resalta la persistente inseguridad en la ciudad.
Según los primeros informes, un sujeto disparó contra la víctima sin mediar palabra y luego huyó en un vehículo, lo que evidencia el creciente nivel de violencia de bajo perfil.
Las autoridades ahora se enfocan en este crimen como parte de un patrón de violencia que afecta a la comunidad, dejando interrogantes sobre el control de la seguridad pública y la presencia de grupos criminales en la ciudad.









