En los últimos días, la región Caribe ha enfrentado sensaciones térmicas superiores a los 40 grados centígrados, especialmente en ciudades como Barranquilla, donde el pasado 28 de agosto se registró una temperatura de 34 grados, pero con una sensación térmica de 41.
De acuerdo con expertos, este fenómeno responde al debilitamiento de los vientos alisios, condición que suele acentuarse durante la temporada de lluvias. El meteorólogo Max Henríquez explicó que, mientras en meses como diciembre a marzo los vientos del norte ayudan a refrescar el ambiente, en época de ondas tropicales cambian de dirección y pierden fuerza, lo que aumenta la sensación de calor.
Por su parte, Mirovan Sverko, del Ideam, señaló que la falta de nubosidad favorece la entrada directa de radiación solar, que calienta los suelos y eleva la temperatura. Agregó que la sensación térmica depende de factores como la humedad, el viento y la percepción individual, pero reconoció que los cielos despejados intensifican la incomodidad térmica.
El Ideam anunció que en los próximos días se mantendrán condiciones secas y estables en el Caribe, con predominio de cielos despejados.
Ante la ola de calor, la OMS aconseja evitar actividades intensas en las horas más calientes, permanecer varias horas en lugares frescos, ventilar las viviendas durante la noche y estar atentos a las alertas oficiales.
El epidemiólogo Juan Pablo Moreno advirtió que las altas temperaturas pueden descompensar a personas con enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes. Por ello, recomendó mantenerse hidratado, usar protector solar, permanecer en sitios ventilados y no descuidar el tratamiento médico.