La desaparición de Valeria Afanador, una niña de 10 años vista por última vez el pasado 12 de agosto en Cajicá, Cundinamarca, mantiene en alerta a las autoridades y en profunda angustia a sus familiares, quienes ahora denuncian negligencia en la respuesta oficial durante los primeros días de búsqueda.
En un comunicado divulgado este 29 de agosto, los padres de la menor cuestionaron la actuación de la Fiscalía General de la Nación, el CTI y la Policía Nacional, a las que señalan por demoras e irregularidades en la activación de protocolos.
Según la familia, la circular amarilla de Interpol solo se emitió siete días después de la desaparición, pese a que debió activarse de inmediato. También reprocharon que no se pusiera en marcha de forma urgente el Sistema Nacional de Bienestar Familiar, ni que exista información precisa sobre el análisis de cámaras de seguridad o el interrogatorio a posibles testigos.
“Hasta hoy desconocemos qué acciones concretas han asumido el CTI y la Policía (…) Nos llena de rabia e incredulidad que, ante la posible desaparición forzada, la Fiscalía no haya desplegado todas sus fuerzas desde el primer día”, afirmaron los padres.
La Defensoría del Pueblo había advertido previamente sobre estas deficiencias, señalando que las demoras implican un incumplimiento grave del deber estatal de protección integral de la niñez.
La familia también criticó la tardanza de la institución educativa en notificar la ausencia de la menor, aunque subrayaron que la principal responsabilidad recae en el Estado colombiano, recordando que el país es signatario de la Convención sobre los Derechos del Niño, que obliga a garantizar la protección prioritaria de los menores.
Finalmente, los Afanador Cárdenas insistieron en que cada minuto perdido incrementa el riesgo sobre la vida de Valeria, y reclamaron una acción urgente y coordinada para esclarecer su paradero.
“¡Valeria merece ser encontrada con vida y sus derechos deben ser prioridad!”, puntualizaron.