El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que el país alcanzó 1.000 días sin homicidios desde el inicio de su administración en 2019. El dato fue compartido por el mandatario a través de su cuenta en X, aunque sin entregar mayores detalles sobre la medición.
El Gobierno atribuye la reducción de la violencia homicida al Plan Control Territorial, que implica el despliegue de policías y militares en diferentes zonas del país, y al régimen de excepción vigente desde marzo de 2022, el cual ha permitido la captura de unas 90.000 personas acusadas de integrar pandillas, pero que ha sido cuestionado por múltiples denuncias de violaciones a los derechos humanos.
No obstante, las estadísticas oficiales muestran que la disminución de los homicidios comenzó antes de la llegada de Bukele, hacia 2016. Durante su gestión, el país ha registrado al menos 5.688 homicidios y 2.548 desapariciones, según cifras compartidas recientemente por el propio presidente.
Entre enero y junio de 2025, se contabilizaron 38 homicidios y 68 desapariciones, de acuerdo con información divulgada por el mandatario. Sin embargo, las estadísticas gubernamentales no incluyen muertes de presuntos pandilleros en enfrentamientos con la Policía, ni feminicidios, lo que genera dudas entre organizaciones sociales y observadores sobre la transparencia de los datos.
El régimen de excepción cumplió tres años en marzo pasado y se mantiene en vigor, mientras sigue el debate nacional e internacional sobre el impacto de estas medidas en la seguridad y los derechos fundamentales en El Salvador.