Un nuevo caso de intolerancia ciudadana se registró la tarde del martes en el centro de Barranquilla, cuando un conductor de la empresa Sobusa fue agredido por varios comerciantes informales en medio de una fuerte discusión en la carrera 44 con calle 36.
El conductor, identificado como Éder José Sierra Alfaro, habría tropezado accidentalmente con un puesto de ventas ambulantes, lo que desató una acalorada confrontación. Según relató Jhon Jairo Ospina, jefe de operaciones de Sobusa, el reclamo del vendedor rápidamente escaló a los golpes.
“El conductor fue atacado por varias personas, sufrió una contusión en la cabeza y perdió momentáneamente el conocimiento dentro del bus antes de ser auxiliado”, informó Ospina.
Uniformados de la Policía Nacional tuvieron que intervenir para restablecer el orden y evitar que la situación pasara a mayores.
Desde Sobusa expresaron su rechazo a lo ocurrido y advirtieron sobre el incremento de hechos de violencia e intolerancia en el centro de la ciudad, donde el espacio público invadido por ventas informales se ha convertido en un foco de conflictos entre transportadores y comerciantes.
“Iniciaremos una investigación interna para esclarecer los hechos y tomar las medidas necesarias”, anunció la empresa en un comunicado.
El caso reaviva el debate sobre la seguridad, convivencia y control del espacio público en una de las zonas más concurridas de Barranquilla.






