Las solicitudes de asilo presentadas por ciudadanos colombianos y peruanos en España registraron una caída de más del 68% desde la entrada en vigor del nuevo reglamento de extranjería el pasado 20 de mayo. Así lo confirman cifras del Ministerio del Interior español entregadas a EFE, que muestran un cambio significativo en la tendencia que venía mostrando este tipo de trámites.
Entre el 20 de mayo y el 31 de octubre de 2025 se han registrado 63.024 solicitudes de protección internacional, lo que representa una disminución del 15,82% frente al mismo periodo de 2024, cuando se contabilizaron 74.872. Sin embargo, el descenso es mucho más pronunciado entre personas originarias de Colombia y Perú, afectadas directamente por las modificaciones normativas.
La reforma, aprobada con el objetivo de evitar el uso del asilo como vía para obtener residencia legal, establece que el tiempo que un solicitante permanezca en España mientras espera una respuesta —un proceso que puede tardar años debido al alto volumen y retrasos acumulados— ya no contará para pedir luego un permiso de residencia por arraigo si la petición es denegada.
Esto implica que quienes reciban una respuesta negativa quedarán en situación irregular, aun después de haber residido y trabajado legalmente durante el trámite. Para regularizarse nuevamente deberán esperar al menos dos años adicionales, lo que organizaciones sociales han calificado como una medida “discriminatoria” hacia los solicitantes.
El impacto de la reforma marca un giro respecto a la tendencia de más de una década: desde 2012, las solicitudes de asilo en España habían aumentado de forma constante, con excepción del periodo de pandemia.









