Por: Yasher Bolívar Pérez
Inter Miami vivió una noche soñada al derrotar 5-1 a New York City y asegurar su primera final de la MLS Cup, un logro histórico que también marca la primera definición liguera de Lionel Messi en Estados Unidos. El equipo de Florida se mostró dominante de principio a fin, con una actuación colectiva sólida y liderado por un Messi lúcido, influyente y plenamente conectado con el juego.
La gran figura del partido fue Tadeo Allende, quien firmó un triplete que encendió el Chase Stadium. A su fiesta se unieron Mateo Silvetti y el venezolano Telasco Segovia con un gol cada uno, sellando una goleada que dejó sin respuesta al conjunto neoyorquino. La única anotación rival llegó por medio de Justin Haak, pero no fue suficiente para frenar el impulso de un Inter Miami que jugó con personalidad y hambre de historia.
Ahora, el equipo rosa espera por Vancouver o San Diego para disputar la final el 6 de diciembre, nuevamente en casa. Con Messi al mando y un plantel que llega en su punto más alto del año, el Inter Miami afrontará la noche más importante desde su fundación, con la ilusión de levantar su primer título grande en la MLS.









