El incremento del 23 % en el salario mínimo para 2026, decretado por el Gobierno Nacional, encendió las alarmas en materia fiscal. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advirtió que la medida tendrá un impacto significativo y de alto riesgo sobre el déficit fiscal, justo en un momento en el que la situación de las finanzas públicas es calificada como crítica.
De acuerdo con cálculos preliminares y parciales, el CARF estima que el aumento del Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) elevará el déficit fiscal en al menos $5,3 billones en 2026, lo que equivale al 0,3 % del PIB, y en $8 billones anuales desde 2027 en adelante, cerca del 0,4 % del PIB.
Un aumento sin precedentes recientes
El comité recordó que, en promedio, durante las últimas dos décadas el salario mínimo en Colombia ha crecido 1,2 puntos porcentuales reales por año, es decir, descontando inflación. Sin embargo, el ajuste decretado para 2026 implica un incremento real cercano al 18,5 %, muy por encima de los patrones históricos.
Según el CARF, este crecimiento desproporcionado compromete seriamente la posibilidad de regresar a la senda de ajuste de la Regla Fiscal y deteriora las perspectivas de sostenibilidad de la deuda pública.
¿Por qué el impacto es tan alto?
El organismo explicó que el salario mínimo incide directamente en múltiples frentes del gasto público, entre ellos:
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Pensiones del régimen de prima media (RPM): el mayor SMMLV incrementa el valor de las mesadas cercanas a un salario mínimo, lo que representaría un mayor gasto de $4,7 billones.
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Salarios de funcionarios públicos: el aumento implicaría $0,6 billones adicionales en erogaciones.
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Rentas vitalicias del régimen de ahorro individual (RAIS): estas pensiones se ajustan con base en el salario mínimo y no por IPC, lo que obliga al Estado a cubrir el faltante cuando el aumento supera la inflación y la productividad.
Además, el salario mínimo es un referente clave en la contratación de servicios del Estado, como vigilancia y aseo, lo que presiona aún más el gasto público.
Impacto en ingresos y recaudo
En el frente de los ingresos, el CARF advierte que el mayor costo salarial para las empresas podría reducir el margen de utilidad, afectando el recaudo del impuesto de renta corporativo. Para 2027 en adelante, el comité estima que esta reducción podría rondar los $2,7 billones anuales.
Aunque existe la posibilidad de que el aumento salarial impulse el consumo y la demanda agregada, el CARF señala que este efecto positivo no compensa plenamente los riesgos fiscales identificados.
Advertencia final
El Comité subrayó que sus estimaciones no incluyen todos los canales de impacto, debido a la falta de información completa, por lo que el efecto real sobre las finanzas públicas podría ser incluso mayor.
“La decisión de incrementar el salario mínimo en 23 % tiene un impacto sustancial en las finanzas públicas, en un contexto de emergencia económica y alta fragilidad fiscal”, concluyó el CARF, advirtiendo que la medida aleja al país del cumplimiento de la Regla Fiscal y compromete la sostenibilidad de la deuda pública.









