Un caso que permaneció impune durante más de dos décadas fue finalmente resuelto en Estados Unidos gracias a un avance clave en la ciencia forense. La Policía de Lawrence, Kansas, confirmó que el ADN encontrado en una colilla de cigarrillo, junto con técnicas de genealogía genética, permitió identificar y capturar a un hombre señalado de cometer delitos sexuales contra menores hace 25 años.
El detenido fue identificado como David James Zimbrick, de 58 años, arrestado en la ciudad de Raytown, Misuri, por su presunta responsabilidad en la agresión a una niña de siete años en un parque de Lawrence en el año 2000. El caso había permanecido sin resolver desde entonces.
Según informaron medios locales, el jefe de la Policía de Lawrence, Rich Lockhart, destacó la magnitud del avance investigativo:
“Han pasado 9.257 días entre el ataque cometido en el parque de Naismith y el arresto del responsable. Nunca dejamos de buscarlo”.
Las autoridades indicaron que Zimbrick enfrenta múltiples cargos por delitos contra dos menores, ocurridos entre 2000 y 2003. Actualmente permanece detenido en el condado de Jackson, con una fianza fijada en un millón de dólares, mientras se adelanta su traslado al condado de Douglas, Kansas, donde deberá responder ante la justicia.
El jefe policial advirtió que podrían existir más víctimas y resaltó que los menores afectados se encontraban realizando actividades cotidianas propias de la infancia cuando ocurrieron los hechos. Asimismo, subrayó el papel determinante de la tecnología genética moderna, que permitió reabrir el caso y avanzar hacia su esclarecimiento.
Las autoridades hicieron un llamado a posibles víctimas para que presenten denuncias, recordando que, incluso después de muchos años, la justicia puede alcanzarse gracias a los nuevos métodos científicos disponibles.









