Por: Yasher Bolívar Pérez
Barcelona volvió a reinar en Arabia. En una final intensa, cargada de tensión y emoción hasta el último segundo, el FC Barcelona derrotó 3-2 al Real Madrid y se proclamó campeón de la Supercopa de España 2026 en Yeda, sumando un nuevo título a su vitrina y confirmando su dominio reciente en los Clásicos decisivos.
El equipo dirigido por Hansi Flick mostró carácter desde el inicio y golpeó primero gracias al desequilibrio de Raphinha, gran figura de la noche. El brasileño fue determinante con dos goles y una asistencia, rendimiento que le valió el premio a MVP de la final. El Real Madrid respondió y logró igualar el marcador antes del descanso, dejando un partido completamente abierto.
En la segunda mitad, el Barça supo manejar los tiempos y encontró el tanto decisivo para el 3-2 definitivo, resistiendo luego el empuje final del conjunto blanco, que tuvo ocasiones claras para empatar, pero se topó con la seguridad defensiva y el orden azulgrana.
Más allá del resultado, la final dejó imágenes emotivas: Ronald Araújo, de regreso tras un parón por salud mental, celebró entre lágrimas; Pedri fue reconocido como mejor asistente del torneo; y Lamine Yamal, acompañado por su familia en las gradas, celebró su primer gran título del año.
Con este triunfo, el Barcelona logra un dato histórico: por primera vez vence al Real Madrid en tres finales consecutivas (Supercopa 2025, Copa 2025 y Supercopa 2026), reafirmando un ciclo ganador que ilusiona a su afición.
El Barça arranca 2026 con un título y un mensaje claro: sigue siendo protagonista en los escenarios grandes.









