La polémica en torno a la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, escaló este martes luego de que Julio César González, alias Matador, candidato al Senado por el Pacto Histórico, publicara mensajes y caricaturas burlándose del físico de la aspirante. En uno de sus trinos, González escribió que Valencia “no se dirige al país, se digiere al país”, acompañando la frase con una imagen que la comparaba con una escultura de Fernando Botero. Posteriormente, difundió un video animado con expresiones ofensivas sobre la candidata mientras comía.
La Defensora del Pueblo, Iris Marín, calificó los mensajes como “discriminación contra la mujer en la política”, mientras que la presidenta de la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer del Congreso, Marelen Castillo Torres, los definió como “violencia simbólica y misoginia”, advirtiendo que este tipo de burlas desalientan la participación femenina en la política.

Periodistas y académicas también se pronunciaron. Vicky Dávila calificó a Matador de “maltratador de mujeres” y “misógino”, y Helena Urán señaló que los comentarios sobre el físico de Valencia reflejan experiencias que enfrentan muchas mujeres en la vida pública. La embajadora para Asuntos de Género y Política Global Feminista, Arlene Tickner, añadió que se trata de “una práctica sexista propia de un guion patriarcal condenable”.
Frente a esta situación, el Centro Democrático anunció que presentará hoy una denuncia formal ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) contra González y el Pacto Histórico por presuntos actos de violencia política, mientras que el expresidente Álvaro Uribe defendió la candidatura de Valencia, resaltando su preparación y firmeza.

El caso abre un nuevo debate sobre la violencia política de género en Colombia y el respeto a las mujeres que participan en la vida pública.









