En medio de un fuerte pulso político dentro del Gobierno nacional, Angie Rodríguez Fajardo presentó su renuncia al Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE) y anunció su llegada en propiedad a la gerencia del Fondo Adaptación, una de las entidades más sensibles por el manejo de millonarios recursos públicos.
La decisión se conoció pasada la medianoche del martes, luego de semanas de tensiones abiertas con el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, con quien protagonizó un cruce de acusaciones que escaló hasta instancias de control.
“Me voy con la frente en alto y con tranquilidad”, afirmó Rodríguez en un mensaje divulgado por el DAPRE, en el que aseguró haber representado su cargo “con dignidad y honestidad”. Desde noviembre pasado, Rodríguez se desempeñaba como gerente encargada del Fondo Adaptación, función que asumió de manera simultánea mientras dirigía el DAPRE.
El conflicto con Carrillo se intensificó en los últimos días, luego de que el director de la UNGRD denunciara presuntos despidos masivos e ilegales dentro del Fondo. Carrillo incluso interpuso una queja formal por presunto acoso laboral ante la Defensoría del Pueblo, señalando que la disputa afectaba el funcionamiento institucional.
Por su parte, Rodríguez había cuestionado públicamente la gestión de Carrillo cuando estuvo al frente del Fondo Adaptación, asegurando que durante su administración hubo baja o nula ejecución de recursos.
El Fondo Adaptación se encuentra en el centro de la controversia desde finales de 2023, cuando recibió $1,1 billones para obras de mitigación y reconstrucción en La Mojana, recursos que desataron una intensa disputa política interna por su manejo. A la fecha, la ejecución no supera el 3 %, lo que ha generado alertas de los organismos de control.
La Procuraduría General de la Nación abrió una indagación previa por presuntas irregularidades en varios contratos que registrarían ejecución presupuestal del 0 %, mientras la Contraloría y la Fiscalía avanzan en revisiones para establecer si existieron riesgos para el erario o eventuales presiones políticas en la contratación.
Con la llegada de Rodríguez en propiedad al Fondo Adaptación, se abre una nueva etapa en una entidad clave para la gestión del riesgo en el país, marcada por investigaciones en curso, disputas internas y alta presión política.









