El hombre en versiones iniciales habría asegurado que la víctima se había suicidado sin embargo, labores de policía judicial descartaron esa versión.

Las labores investigativas desplegadas por la Fiscalía General de la Nación permitieron la judicialización de un hombre por su presunta responsabilidad en el crimen de su compañera sentimental en hechos ocurridos el 9 de abril de 2024 en un inmueble del barrio Villa Campestre, en Puerto Colombia (Atlántico).
Un fiscal de la Seccional Atlántico le imputó el delito de feminicidio agravado. En audiencias concentradas el procesado no acepto el cargo y deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario.
Las labores de policía judicial establecieron que, tras una discusión, el hoy imputado presuntamente agredió a la víctima. Durante el ataque, y aprovechando que tenía conocimientos en ‘jujitsu’, le habría aplicado una llave de estrangulamiento, ocasionándole la muerte.
El hombre en versiones iniciales, al parecer, aseguró que la víctima se había suicidado y que la encontró suspendida de un columpio para la práctica de aeroyoga. Sin embargo el cotejo técnico adelantado por peritos estableció que las lesiones encontradas en el cuerpo de la mujer, no fueron producidas con ese elemento.
Por el contrario, se concluyó que la causa de la muerte fue un estrangulamiento manual, compatible con una compresión ejercida con los dedos, similar a técnicas propias de artes marciales. Según el dictamen de Medicina Legal, la mujer murió por asfixia mecánica y presentaba golpes y contusiones en brazos y piernas.
Además se pudo establecer que la víctima habría sido sometida a un ciclo de violencia física, económica y psicológica durante el tiempo que duró la relación.
El procesado de 42 años, fue ubicado y capturado por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en el sector de El Rodadero, en Santa Marta (Magdalena), el pasado 4 de enero, cuando se encontraba en su residencia.









