El Ministerio de Minas y Energía, junto con la RAP Caribe, gobernadores y gremios del sector, presentó un ambicioso paquete de 36 obras por $5 billones destinadas a fortalecer la red de transmisión eléctrica del Caribe colombiano y garantizar la continuidad, calidad y confiabilidad del servicio.
Durante el evento en la Gobernación del Atlántico, el ministro Edwin Palma destacó que 24 de estas obras se ejecutarán en Atlántico, Bolívar, Magdalena, Sucre, Córdoba y La Guajira, e indicó que se trata de intervenciones urgentes que no pueden esperar los tiempos ordinarios de planeación: “Sin estas obras no hay competitividad, inversión, desarrollo industrial ni bienestar para los hogares”, aseguró.
El proyecto contempla la recuperación del Sistema de Transmisión Nacional (STN) y Regional (STR), incluyendo compensadores síncronos, nuevas subestaciones y refuerzos para reducir riesgos de congestión e integrar más generación al sistema. Según el ministro, la resolución permite agilizar adjudicaciones y reconocer costos reales de inversión, garantizando la ejecución de manera transparente y eficiente.
El gobernador del Atlántico y presidente de la RAP Caribe, Eduardo Verano de la Rosa, enfatizó que estas obras no son solo técnicas: representan la columna vertebral del desarrollo económico, industrial y social del Caribe colombiano. “La región concentra proyectos clave en generación térmica, energías renovables, puertos, zonas industriales y clústeres logísticos, pero todo depende de una red de transmisión robusta. Este paquete es una respuesta histórica a esa necesidad”, dijo.

La iniciativa busca también fortalecer la coordinación entre Gobierno nacional, gobiernos departamentales, operadores y sector productivo, asegurando que los proyectos se ejecuten a tiempo, con calidad y visión de largo plazo. Verano agregó: “El gran error fue fraccionar el sistema; ahora avanzamos en su reconstrucción, preparando al Caribe para la transición energética y el crecimiento futuro”.

Con estas inversiones, la región Caribe no solo mejora su infraestructura eléctrica, sino que también envía un mensaje de confianza y compromiso con la competitividad, la industrialización y la sostenibilidad de la región.









