Por: Yasher Bolívar Pérez
Manchester United firmó una actuación seria y convincente en Old Trafford para imponerse en el derbi ante un Manchester City apagado y sin claridad ofensiva. El equipo de Michael Carrick mostró intensidad desde el arranque, presionó alto y supo incomodar a su rival durante gran parte del encuentro, en una noche en la que el estadio jugó su propio partido.
La recompensa llegó en el segundo tiempo, cuando Bryan Mbeumo rompió el cero tras una rápida jugada colectiva que desarmó a la defensa ‘citizen’. El golpe afectó al City, que adelantó líneas en busca del empate, pero dejó espacios que el United supo aprovechar. Patrick Dorgu apareció desde atrás para marcar el segundo tanto y ampliar la ventaja, desatando la celebración en las tribunas.
En el cierre, Mason Mount llegó a anotar el tercero, pero su gol fue anulado por fuera de juego tras la revisión arbitral. Aun así, el United manejó los minutos finales con solvencia y cerró un triunfo merecido, sostenido en el orden defensivo y la eficacia en los momentos clave, para alegría de una afición que se fue de Old Trafford con una sonrisa.




