La polémica entre los ministros de Defensa y Justicia se profundiza tras la publicación de un comunicado del Ministerio de Defensa en el que asegura que Pegasus, la herramienta con la que presuntamente se habría espiado al ministro de Justicia y secretario de Transparencia, Andrés Idárraga, no está en poder de ninguna entidad del sector.

Expertos y miembros de la oposición han criticado que el comunicado constituye una autoauditoría, al no involucrar a ninguna autoridad independiente que verifique los hechos. Además, el Ministerio califica como falso un documento presentado por Idárraga, que supuestamente ordenaba identificar sus fuentes de información, aunque fuentes internas indican que militares activos y retirados habrían compartido información sobre el Secretario de Transparencia.
La tensión se agrava porque coincide con investigaciones que Idárraga adelantaba sobre presuntas colaboraciones entre altos mandos militares y disidencias de las FARC, lideradas por alias Iván Mordisco, así como supuestas irregularidades en la industria militar, tráfico de armas y explosivos, y anormalidades en sanidad y adquisición de vehículos blindados.
El ministro de Justicia (e) insatisfecho con explicaciones de Mindefensa
Entre los casos que generan mayor preocupación está la liberación de un capturado con 4,5 kilogramos de base de coca en Argelia, Cauca, tras órdenes del general Federico Mejía para evitar enfrentamientos con la comunidad local. Según la denuncia del coronel Aldúbar Herrera, comandante de la Brigada contra el Narcotráfico, tanto el detenido como la droga fueron devueltos al lugar de los hechos, generando dudas sobre la actuación de la cúpula militar.
El presidente Gustavo Petro había citado a ambos ministros para aclarar los hechos, pero la reunión fue cancelada y no se ha reprogramado. La tensión entre Sánchez e Idárraga continúa, y analistas advierten que el conflicto podría derivar en una crisis de gabinete en los próximos días.









