Al menos 40 personas han muerto, decenas permanecen ingresadas y hay más de 150 heridos en total tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz (Córdoba).
En el Iryo viajaban 317 personas, que habían salido a las 18.40 horas de Málaga con destino a Puerta de Atocha en Madrid y que apenas una hora después, a las 19.39 horas, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que circulaba otro convoy de Renfe con destino a Huelva que también ha descarrilado.
Para atender en el suceso, el 061 ha desplegado en Córdoba 5 UVIs móviles del 061, vehículo de Apoyo Logístico del 061 y 4 DCCU (Dispositivo de Cuidados Críticos de Urgencia).

Alrededor de las 19:45 horas de la tarde del domingo ocurría la tragedia. Un tren Iryo 6189 en el que viajaban unas 300 personas y que cubría el trayecto Málaga-Puerta de Atocha invadió la vía contigua provocando el descarrilamiento del tren que viajaba de Madrid a Huelva que como consecuencia también descarriló. Algunos vagones han caído por un talud. Se ha desplegado el dispositivo de las grandes catástrofes.
Óscar Puente ha manifestado que el accidente es “raro y difícil de explicar”, porque el tren de Iryo que provocó el choque es relativamente nuevo y también se ha renovado muy recientemente la infraestructura. En un comunicado Iryo informa de que el tren 6189 era de 2022 y que había pasado su última revisión el 15 de enero. El presidente de Renfe ha descartado el fallo humano en una entrevista ya que el sistema “corrige las decisiones erróneas”.
Los trabajos de rescate han permanecido activos durante toda la noche. Adif ha suspendido la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva durante este lunes. Además, ha habilitado un teléfono, el 900 001 402, para atender a familiares y personas afectadas. Durante esta jornada del lunes 19 de enero se ha suspendido la actividad política. Óscar Puente y Pedro Sánchez se han trasladado a la zona de la tragedia.









