El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, negó hoy que Groenlandia sea «parte original» de Dinamarca, problema que consideró un vestigio de la época colonial.
«En principio, Groenlandia no es parte original de Dinamarca, ¿cierto?. No era ni parte original de Noruega ni de Dinamarca. Es una conquista colonial», dijo en su tradicional rueda de prensa de principios de año.
El jefe de la diplomacia rusa recordó que la isla ártica fue colonia noruega desde el siglo XIII y danesa desde el XIX, y que «sólo a mediados del siglo XX se firmó un acuerdo en virtud del que entraba a formar parte de Dinamarca no como una colonia».
«Otra cosa es que los habitantes (de Groenlandia) se hayan acostumbrado o se sientan ahora cómodos», añadió.
«No tenemos planes de apoderarnos de Groenlandia»
También rechazó Lavrov que tanto Rusia como China alberguen planes de «apoderarse» de Groenlandia, como asegura el presidente de EE.UU., Donald Trump.
«No tenemos nada que ver con los planes de apoderarse de Groenlandia. No dudo ni un ápice que en Washington conocen perfectamente la ausencia de tales planes por parte de Rusia y China. Ese no es asunto nuestro», señaló.
El primer alto funcionario ruso en rebatir las acusaciones de Trump, subrayó que «en Occidente también lo niegan economistas y politólogos».
En respuesta a una pregunta, también descartó que Moscú se disponga a suscribir acuerdos de asistencia mutua en caso de agresión con Groenlandia o con Islandia, como hizo con Corea del Norte.
Además, comparó la situación en torno a la autonomía danesa y la anexión de la península ucraniana de Crimea, y recordó el referéndum celebrado en ese territorio en 2014, considerado ilegal por la comunidad internacional.
«Crimea no es menos importante para la seguridad de Rusia, que Groenlandia para la de EE.UU.», afirmó.
Las amenazas de Trump
Las tensiones en torno a Groenlandia se han incrementado en los últimos tiempos tras reiteradas declaraciones del presidente de Estados Unidos de que esta isla debe estar bajo control estadounidense y que «cualquier cosa menos que eso es inaceptable».
Como argumento esgrimió las supuestas amenazas que representa Rusia, la mayor potencia ártica, y China.
Ante el rechazo de la Unión Europea a ceder a sus presiones respecto a la isla ártica, Trump amenazó con imponer aranceles del 10 % desde el 1 de febrero a los productos de Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia, Noruega, Países Bajos, Finlandia y Dinamarca, miembros de la OTAN que han enviado tropas a Groenlandia.
Según Trump, esta cifra que podría incrementarse hasta el 25% a partir de junio, si persisten en su actitud.









