Por: Yasher Bolívar Pérez
Jimmy Butler encendió las alarmas en la NBA tras sufrir una seria lesión en la rodilla derecha durante el partido que los Golden State Warriors ganaron a los Miami Heat en el Chase Center de San Francisco. El alero se lastimó al caer tras un choque en la lucha por un rebote, provocando una fuerte torsión que de inmediato generó preocupación en el cuerpo técnico y sus compañeros.
Horas después del encuentro, se confirmó que Butler sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior, una lesión que lo dejará fuera de las canchas por el resto de la temporada. Aunque el entrenador Steve Kerr había evitado dar un diagnóstico definitivo tras el juego, los exámenes médicos terminaron confirmando el peor escenario para el jugador y para el equipo.
Antes de la lesión, Butler alcanzó a anotar 17 puntos y venía siendo una de las piezas más importantes de los Warriors, con un promedio cercano a los 20 puntos por partido en la campaña. Su ausencia representa un golpe duro para Golden State en la recta final del campeonato, obligando al equipo a replantear su esquema en busca de mantenerse competitivo sin una de sus principales figuras.









