Ante la reciente imposición de aranceles por parte de Ecuador a productos colombianos, el ministro de Energía, Edwin Palma, calificó la medida como un acto de agresión dirigido no contra el Gobierno, sino “contra el pueblo, contra una nación hermana”.
“Es una decisión arbitraria. Es un gobierno que se ha negado a conversar”, señaló Palma, en referencia a la falta de diálogo previo a la implementación de los gravámenes.
La declaración se da en medio de tensiones comerciales entre ambos países, mientras Colombia analiza los pasos a seguir para proteger sus intereses y la estabilidad del comercio bilateral.









