Organizaciones de pacientes, asociaciones de usuarios, entidades del sector salud y un grupo de exministros manifestaron su rechazo a las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, en las que advirtió sobre la posible liquidación de las EPS, al considerar que esta postura profundiza la crisis del sistema de salud y eleva los riesgos para millones de pacientes y para la red hospitalaria del país.
A través de comunicados y pronunciamientos públicos, los distintos actores del sector alertaron que mensajes de este tipo generan incertidumbre, afectan la confianza institucional y agravan una situación ya crítica, marcada por problemas de liquidez, demoras en los pagos y dificultades en la atención a los usuarios.
Las organizaciones de pacientes señalaron que amenazar con liquidaciones masivas sin un plan claro de transición pone en riesgo la continuidad de tratamientos, el acceso a medicamentos de alto costo y la atención de personas con enfermedades crónicas, raras o de alto riesgo. “Los pacientes no pueden ser usados como herramienta de presión política. Cada mensaje de este tipo incrementa la angustia y la desinformación”, advirtieron.

Por su parte, clínicas y hospitales afirmaron que el discurso oficial aumenta la inestabilidad financiera del sistema, ya que proveedores, prestadores y entidades territoriales enfrentan mayores dificultades para garantizar el flujo de recursos. Según indicaron, la liquidación de EPS sin mecanismos de contingencia podría traducirse en más cartera vencida, cierres de servicios y despidos de personal de salud.
El grupo de exministros de Salud que se sumó al pronunciamiento coincidió en que la crisis actual no se resuelve con anuncios de cierre, sino con medidas técnicas, diálogo sectorial y decisiones basadas en evidencia. En su concepto, la eliminación acelerada de EPS podría provocar un efecto dominó que comprometa la operación del sistema y la atención de los usuarios en todo el territorio nacional.
“Cualquier reforma o intervención debe garantizar primero la protección del paciente y la sostenibilidad de la red hospitalaria. Las amenazas públicas de liquidación generan pánico, paralizan decisiones administrativas y no solucionan los problemas estructurales”, señalaron los exfuncionarios.
Los firmantes hicieron un llamado al Gobierno nacional para bajar el tono del debate, abrir espacios de concertación y presentar soluciones claras frente al financiamiento, la auditoría de recursos y el fortalecimiento de la atención primaria, sin poner en riesgo la prestación de los servicios.
Finalmente, reiteraron que el sistema de salud atraviesa uno de sus momentos más complejos y que cualquier decisión improvisada puede tener consecuencias irreversibles para pacientes, trabajadores del sector y hospitales públicos y privados del país.









