Cuando restan pocos meses para que el presidente Gustavo Petro concluya su periodo, la política de ‘Paz Total’ enfrenta serios cuestionamientos debido a la persistencia de la violencia en varias regiones del país y a la falta de avances concretos en los diálogos con grupos armados ilegales y estructuras criminales.
Aunque el Gobierno Nacional ha insistido en mantener abiertos canales de conversación con actores como las disidencias de las FARC, el ELN, el ‘Clan del Golfo’ y organizaciones delincuenciales de carácter urbano, los resultados en materia de seguridad continúan siendo limitados. En departamentos como Cauca, Antioquia y Norte de Santander, así como en ciudades del Caribe colombiano, los hechos violentos se han intensificado en los últimos meses.
Atlántico: tregua sin efectos duraderos
En el Atlántico, las conversaciones adelantadas con las bandas ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’ entraron en una etapa de incertidumbre tras el vencimiento de la tregua promovida por la Consejería Comisionada de Paz, que finalizó el pasado 20 de enero.
Si bien el Gobierno Nacional ha señalado una reducción de homicidios durante el periodo de diálogo, cifras oficiales de la Alcaldía de Barranquilla y la Policía Metropolitana indican que entre agosto de 2025 y el 19 de enero de 2026 se registraron 152 homicidios en la ciudad, de los cuales el 79 % estuvo relacionado con sicariato y disputas entre bandas criminales.
Durante los primeros 19 días de enero de 2026 se contabilizaron 30 homicidios solo en la capital del Atlántico, lo que mantiene la preocupación de las autoridades locales y la ciudadanía frente al impacto real de los acercamientos con estos grupos.
Tensiones entre Nación y autoridades territoriales
La situación se agudizó tras conocerse la intención del Gobierno Nacional de trasladar a cárceles de Barranquilla a reconocidos cabecillas criminales, decisión que generó rechazo por parte de la Gobernación del Atlántico y la Alcaldía Distrital, al considerar que no existió una comunicación previa ni una coordinación adecuada.
El alcalde Alejandro Char expresó públicamente su inconformidad, advirtiendo que dicha medida podría fortalecer el control criminal desde los centros penitenciarios y aumentar los delitos de extorsión y homicidio en la ciudad. Tras la controversia, el Ministerio de Justicia desistió de la iniciativa.
Diálogos estancados y conflicto activo en regiones
A nivel nacional, los procesos con las disidencias de las FARC y el ELN tampoco muestran avances significativos. En zonas como el Catatumbo se han presentado enfrentamientos armados que han provocado desplazamientos masivos, mientras que en el suroccidente del país continúan los ataques atribuidos a estructuras disidentes.
El Gobierno mantiene operativos militares contra cabecillas como alias ‘Iván Mordisco’ y ha ofrecido recompensas millonarias para lograr su captura, en un contexto que refleja la coexistencia de diálogos exploratorios y acciones armadas.
Balance incierto
A medida que se acerca el cierre del actual gobierno, la ‘Paz Total’ enfrenta un balance complejo: mesas de diálogo abiertas, pero sin acuerdos estructurales; reducción parcial de algunos indicadores, pero con persistencia de la violencia urbana y rural; y crecientes tensiones entre el Gobierno Nacional y las autoridades territoriales.
El debate sobre el alcance y los resultados de esta política seguirá marcando la agenda de seguridad del país en los meses previos al cambio de mando.









