El British Medical Journal (BMJ), una de las principales publicaciones académicas en medicina a nivel internacional, dedicó un editorial a Colombia para analizar la situación actual de su sistema de salud y las reformas impulsadas por el gobierno del presidente Gustavo Petro. El texto sostiene que los problemas registrados en la prestación de servicios están relacionados con decisiones adoptadas desde el Ejecutivo y afirma que el deterioro era evitable.
El artículo, titulado “Las reformas fallidas de Colombia demuestran por qué los sistemas de salud deben estar protegidos de la política”, describe una secuencia de hechos que, según la revista, marcaron el inicio de la crisis. “Todo empezó con retrasos”, señala el BMJ, al referirse a filas prolongadas en farmacias y a la postergación de cirugías. Posteriormente, menciona escasez de medicamentos, incluyendo insulina y tratamientos oncológicos, así como rechazos de pacientes en estado crítico en hospitales.
El editorial también reporta cierres de servicios hospitalarios. “Las salas de maternidad y las unidades neonatales están cerrando sus puertas”, indica la publicación, y añade que los servicios de urgencias enfrentan sobrecarga y que se han cancelado programas de formación para médicos especialistas.


Andrés Vecino, investigador de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, es citado en el texto. “La tragedia es que todo esto era completamente evitable”, afirma. En otra declaración incluida por el BMJ, señala: “Millones de vidas se han puesto en peligro y hay gente muriendo. Hay muchísimas lecciones que aprender”.
El artículo recuerda que, durante más de dos décadas, el sistema de salud colombiano fue presentado como un modelo en la región. Según la revista, tanto la Organización Mundial de la Salud como el Banco Mundial destacaron la cobertura y el esquema de financiamiento, basado en subsidios estatales y competencia entre aseguradores. El BMJ indica que cerca del 99 % de la población contaba con cobertura y que el gasto de bolsillo se ubicaba entre los más bajos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
La publicación también menciona que Colombia cuenta con 11 de los 30 hospitales incluidos entre los mejores de América del Sur y cita una comparación publicada en The Lancet, en la que el país fue clasificado en segundo lugar en América Latina, después de Costa Rica, en desempeño del sistema de salud.
Pese a estos indicadores, el BMJ afirma que el presidente Gustavo Petro impulsó una reforma estructural del sistema tras su elección. El editorial sostiene que las medidas adoptadas alteraron el funcionamiento previo y que los efectos se reflejan en la prestación actual de servicios.
El texto concluye que el caso colombiano ofrece elementos para el análisis internacional sobre la relación entre política y sistemas de salud, y subraya la necesidad de evaluar las consecuencias de las reformas en contextos similares.









