Abelardo de la Espriella publicó este martes 3 de febrero un video en sus redes sociales. En este, el precandidato presidencial lee una misiva que dirige al pueblo colombiano, al presidente Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio.
En su texto, De la Espriella le hace una solicitud al primer mandatario norteamericano: que le exija a Gustavo Petro plenas garantías en las elecciones. “Que no intervenga ilegalmente en las elecciones de Colombia, que no se le vaya a ocurrir seguir ejecutando su plan para quedarse por sí mismo o a través de su heredero Iván Cepeda, atornillándose al poder tal como ocurrió con Nicolás Maduro”.
Sobre el dictador venezolano, dice que el gobierno Trump tiene la oportunidad para preguntarle “sobre sus vínculos con Gustavo Petro”.
“¡Compatriotas colombianos, patria heroica que tanto amo! Hoy me dirijo a ustedes con el corazón en la mano, como su candidato presidencial, en representación de millones de colombianos que anhelan libertad, orden y prosperidad. Y también me dirijo directamente al presidente Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, grandes aliados de la democracia, en vísperas de su reunión con Gustavo Petro.
Les hablo desde el alma de una nación que se niega a caer en las garras del comunismo y el narcoterrorismo: si bien es cierto, vamos ganando esta batalla, mientras no sellemos la transición en Venezuela y no hayamos ganado en las urnas en Colombia, la amenaza narcoterrorista seguirá vigente. Por lo tanto, señor presidente Trump, secretario Rubio: como ya les expresé en la carta que les envié recientemente, la inteligencia estadounidense sabe perfectamente quién es Gustavo Petro.
Es un artífice del caos, aliado de Nicolás Maduro, y juntos han convertido el narcotráfico en un arma del terror no solo para financiar regímenes comunistas en Colombia y Venezuela, sino para debilitar a los Estados Unidos, inundando sus calles con veneno que destruye vidas y sociedades.
Petro no es un líder; es un peligro transnacional que debe ser combatido como la amenaza que es.
Les pido, en nombre del pueblo colombiano, que en esa reunión que tendrán con el cómplice de Maduro y ya que han logrado arrodillarle a Petro, nos ayuden a exigirle, con firmeza, plenas garantías para la democracia.
Es momento de exigirle a Petro que no intervenga ilegalmente en las elecciones de Colombia, que no se le vaya a ocurrir seguir ejecutando su plan para quedarse, por sí mismo o a través de su heredero, Iván Cepeda, atornillado ilegalmente al poder, tal como ocurrió con Maduro cuando se robó el resultado de las urnas en Venezuela. Es el momento de obligar a Petro a cesar, de inmediato, su alianza con grupos guerrilleros y narcotraficantes para influir en los comicios.

Que pare las negociaciones impunes con los carteles del ELN, las Farc, las disidencias y el Clan del Golfo —todos narcotraficantes que apoyan al candidato Iván Cepeda, pieza clave de la impunidad de la guerrilla y amigo íntimo de sus jefes terroristas—. Pregúntenle directamente sobre sus vínculos con Maduro; la verdad saldrá a la luz. Ayúdennos a neutralizar sus intentos de perpetuarse en el poder. Que no se le ocurra robarse las elecciones a Gustavo Petro, porque el pueblo colombiano, con el respaldo de aliados como Estados Unidos, no lo permitirá.
Señor presidente Trump, Colombia y Estados Unidos son socios históricos, igualitarios: ambos países queremos lo correcto, en extrema coherencia, por el bien de nuestros países, del continente y del mundo. Si juntos, en alianza, superamos las amenazas que se ciernen sobre nuestros pueblos, lograremos traerles la esperanza. Imaginemos una Colombia convertida en una nación milagro, admirada por el mundo entero, aliada del pueblo norteamericano en la esquina más estratégica del mundo: la unión del Caribe y del Pacífico en Suramérica. De la mano de un sueño compartido con Estados Unidos: la libertad y el orden en medio del crecimiento y la prosperidad económica. Todo depende de librarnos del narcotráfico, esa plaga que socava nuestra democracia y la economía formal. Juntos, hagamos que América y Colombia sean grandes de nuevo. ¡Colombia primero, siempre! Dios bendiga a Colombia y a los Estados Unidos. ¡Viva la libertad! ¡Firme por la patria! Abelardo de la Espriella”.




