La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) lanzó una alerta por la reducción del calado en el canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla, una situación que ya empieza a generar impactos en la navegación y en las operaciones de comercio exterior del país.
Según el gremio, la profundidad del canal pasó de 10 a 9,2 metros como consecuencia de la falta de dragado oportuno, lo que ha limitado el ingreso de embarcaciones de gran tamaño, especialmente aquellas que transportan cargas superiores a las 30 mil toneladas y que requieren mayores profundidades para operar con normalidad.
La CCI advirtió que estas restricciones han afectado operaciones estratégicas, entre ellas el arribo de graneles como el maíz importado desde Estados Unidos. Las limitaciones obligan a reprogramar llegadas, reducir cargas y realizar maniobras más complejas, incrementando los costos logísticos y poniendo presión sobre la continuidad del comercio exterior.
De acuerdo con el gremio, la situación se originó por la aprobación tardía, en diciembre de 2025, de las vigencias futuras y los recursos presupuestales necesarios para asegurar la continuidad del dragado. Esto impidió adelantar con antelación los trámites administrativos requeridos, lo que llevó a la salida de la draga del país y a la suspensión de los trabajos en un periodo crítico.
“El dragado del canal de acceso a Barranquilla no puede depender de decisiones de corto plazo. Se trata de una infraestructura estratégica que requiere continuidad, planeación y recursos garantizados”, afirmó Juan Martín Caicedo, presidente ejecutivo de la CCI.
Aunque los trámites ya avanzan y se espera la llegada de una nueva draga en los próximos días, el gremio insistió en la necesidad de implementar un esquema de dragado permanente que evite interrupciones y asegure la operatividad de uno de los principales corredores logísticos del país.
Finalmente, la CCI hizo un llamado al Gobierno nacional para que garantice de manera oportuna y estable los recursos necesarios para el dragado del canal, advirtiendo que la falta de mantenimiento no solo afecta a Barranquilla, sino a la competitividad logística, los costos del comercio exterior y el abastecimiento de insumos clave para la









