El departamento de Córdoba cumple siete días de emergencia por las fuertes lluvias y desbordes de los ríos San Jorge y Sinú, que han afectado a miles de familias en la región.
En medio de esta situación, el alcalde de Tierralta, Jesús David Contreras, no pudo contener la emoción y rompió en llanto frente a campesinos, mientras recorría las zonas más afectadas por las inundaciones. La escena reflejó la frustración de los mandatarios locales, quienes enfrentan la magnitud de la crisis sin suficientes recursos para evacuar y proteger a la población ribereña.
Según la Unidad de Gestión del Riesgo, ya son 27 mil familias damnificadas solo en Córdoba. Los colegios permanecen cerrados y funcionan como albergues temporales, donde las personas sobreviven con los pocos enseres y ropa que lograron rescatar antes de que el agua inundara sus hogares.
El alcalde Contreras manifestó: “Esto es lo más duro y desafortunado que he vivido en mi vida”, antes de quebrarse frente a la comunidad. Los campesinos, conscientes del esfuerzo de las autoridades, lo consolaron con palabras de apoyo: “Tranquilo mi hermano, tú lloras por el trabajo, pero nosotros lloramos por lo que hemos perdido. Lo más importante es que no se han perdido vidas. Estamos vivos”.
Contreras terminó la jornada dando palabras de ánimo y esperanza, asegurando a la comunidad que, pese a la magnitud de la emergencia, superarán juntos esta crisis.









