La grandeza del Carnaval de los Niños volvió a quedar en evidencia con un desfile multitudinario que reunió a 220 grupos folclóricos y a miles de familias que se volcaron a las calles para celebrar la tradición desde la mirada y el entusiasmo de la niñez.
Desde tempranas horas, el recorrido se llenó de música, danza y color con la participación de más de 10.000 bailarines, entre niñas, niños y jóvenes pertenecientes a instituciones educativas, academias y agrupaciones culturales, quienes demostraron que el Carnaval se aprende, se vive y se protege desde edades tempranas.
El desfile fue encabezado por los Reyes Infantiles Sharon Acosta y Joshua Ortiz, portadores del Semillero del Carnaval, quienes abrieron el primer bloque, ‘Legado de la alegría’, acompañados por agrupaciones como Los Paco Pacos, Marimonditas Cisadde, Payasitos en el Carnaval, Cipote Fandango Infantil e Indios de Trenza Chimila, luciendo atuendos que rindieron homenaje a las raíces culturales.
A lo largo del recorrido, el público disfrutó de una puesta en escena diversa, donde se mezclaron congos, marimondas, cumbias, mapalé y danzas afrocaribeñas, así como comparsas infantiles provenientes de distintas regiones del país e incluso del exterior, con representaciones de Miami y Toronto.
El colorido de los vestuarios, la coordinación de los grupos y la energía de los pequeños bailarines reflejaron el trabajo formativo realizado durante meses de ensayo. Agrupaciones como Son Calimba, Pasión Caribe, Sones de mi Tierra, Rumberitos del Hipódromo y Negritas Puloy Caristas se robaron aplausos y sonrisas del público.

Los bloques ‘Raíces que sonríen’, ‘Legado de colores y tambores’, ‘Legado de fraternidad’ y ‘Los nuevos herederos’ reforzaron el carácter patrimonial de la fiesta, con la participación de cumbiambas y comparsas como Son la Perrencua, Fantasía Dance, Mapalé Cádiz, Palenque Ardiente, Fantasía Africana y Fusión Caribe.
El desfile también contó con la presencia de los Reyes Infantiles del Carnaval de la 44, Ashley Gómez y Germán Palomino, quienes fueron ovacionados por el público. “Representar a los niños es un honor y una felicidad inmensa”, expresó Germán, mientras que Ashley destacó la alegría genuina que se vive en el Carnaval de los Niños.
La jornada estuvo marcada además por la creatividad de los Reyes del Carnaval, Michelle Char y Adolfo Maury, quienes sorprendieron con disfraces cargados de ingenio y memoria cultural, recordando que en el Carnaval la imaginación siempre ha sido protagonista.
Con esta edición, el Carnaval de los Niños ratificó su papel como el espacio donde la tradición se hereda, se renueva y se proyecta, demostrando que el futuro de la fiesta está en manos de quienes hoy la bailan con ilusión.









