Por: Yasher Bolívar Pérez
David Alonso no esconde su ambición. El piloto colombiano de origen español afronta la temporada 2026 con un objetivo declarado y sin matices: conquistar el título mundial de Moto2. Tras un primer año en la categoría marcado por la adaptación y la lucha por ser el mejor debutante, el campeón del mundo de Moto3 en 2024 asegura que ahora se siente más preparado para asumir el desafío.
En declaraciones difundidas por su equipo, Alonso explicó que encara el nuevo calendario “con mucha ilusión, con ganas de trabajar y con mucho amor” por el motociclismo, pero también con una mentalidad más madura. Reconoce que la transición desde Moto3 exigió paciencia y aprendizaje, entendiendo que en Moto2 los procesos son distintos y que la regularidad pesa tanto como la velocidad. “Nada es inmediato”, subraya, al destacar que las derrotas y caídas del año pasado fueron lecciones determinantes para fortalecer su carácter competitivo.
El piloto enfatiza que su meta no se limita a ganar carreras, sino a consolidarse como uno de los favoritos constantes en la pelea por el campeonato. Para ello, apuesta por mantener la regularidad, gestionar mejor los momentos críticos y recuperar esa esencia que lo llevó a enamorarse de las motos desde niño. Con un enfoque más frío en pista y más reflexivo fuera de ella, Alonso se perfila como una de las cartas latinoamericanas más sólidas en el motociclismo mundial, decidido a convertir la experiencia en título.









