Entre llanto simbólico, letanías y disfraces de viudas inconsolables, Barranquilla despidió este martes a ‘Joselito Carnaval’ y con él cerró oficialmente la edición 2026 de su máxima fiesta cultural.
El tradicional desfile ‘Joselito se va con las cenizas’ volvió a recorrer las calles como acto final de una celebración que, según sus organizadores y protagonistas, estuvo marcada por el protagonismo de los hacedores, la tradición y el arraigo popular.
La reina Michelle Char Fernández encabezó el cortejo fúnebre, acompañada por el Rey Momo y cientos de comparsas que, entre la nostalgia y la alegría, escenificaron la muerte simbólica del personaje que representa el espíritu festivo de la ciudad.

Un cierre cargado de tradición
El desfile puso punto final a una programación que comenzó el 17 de enero con la Lectura del Bando y que incluyó más de 40 eventos culturales. Durante los cuatro días principales, la ciudad vibró al ritmo de cumbias, mapalés, congos y disfraces colectivos que reafirmaron el carácter patrimonial del Carnaval.
Las “viudas” de Joselito, con atuendos extravagantes y llantos teatrales, protagonizaron uno de los momentos más esperados por locales y visitantes, mezclando sátira, crítica social y humor caribeño.

Balance cultural
Más allá de las cifras de asistencia, la edición 2026 fue presentada por sus organizadores como un Carnaval “vivido desde la raíz”, resaltando la participación activa de grupos folclóricos, danzas tradicionales y comunidades que mantienen viva la esencia de la fiesta.
Con la quema simbólica y el anuncio de que “Joselito volverá el próximo año”, Barranquilla cerró un nuevo capítulo de su celebración más emblemática, reafirmando que, aunque el personaje se vaya con sus cenizas, el espíritu del Carnaval permanece intacto hasta el 2027.









