En las últimas 24 horas se ha registrado un inusual y elevado flujo de ciudadanos estadounidenses saliendo de Irak a través del Aeropuerto Internacional de Bagdad, en medio de un creciente clima de tensión en la región.
Según reportes locales, el movimiento en la principal terminal aérea de la capital iraquí ha sido constante y superior al habitual, lo que ha generado especulaciones sobre posibles riesgos de seguridad o medidas preventivas adoptadas por ciudadanos extranjeros.
Hasta el momento, ni el Departamento de Estado de los Estados Unidos ni la embajada estadounidense en Bagdad han emitido un comunicado oficial que confirme si se trata de una evacuación organizada o de decisiones individuales motivadas por alertas de seguridad.
Testigos en el aeropuerto señalaron que el despliegue logístico y de seguridad es mayor al registrado en días anteriores. La comunidad internacional permanece atenta a la evolución de la situación, a la espera de información oficial que esclarezca las causas de este repentino éxodo.









