Por: Yasher Bolívar Pérez
Juan Carlos Osorio suma un nuevo episodio adverso en su carrera internacional. El técnico colombiano fue destituido del Club Remo tras la derrota 2–1 frente al Paysandú en la ida de la final del Campeonato Paraense, resultado que terminó por erosionar la paciencia de una directiva que, pese al contexto competitivo, optó por cerrar el ciclo antes de disputar el partido decisivo.
El estratega de 64 años había asumido el cargo el 4 de enero y dirigió 14 encuentros, con un balance discreto: cuatro victorias, ocho empates y dos derrotas. Aunque logró levantar la Supercopa Grao Pará en enero, el desempeño irregular en el torneo estadual y la posición 16 en el Brasileirao —apenas tres puntos tras el reciente ascenso del club— dibujaron un panorama de inestabilidad. En el plantel permanece el mediocampista magdalenense Víctor Cantillo, en medio de un proceso deportivo que ahora vuelve a quedar en reconstrucción.
La salida de Osorio no es un hecho aislado, sino la continuidad de una racha de experiencias breves y poco exitosas en el exterior, tras sus pasos por Xolos de Tijuana, Athletico Paranaense y Zamalek. Lejos parecen los días en que condujo a la selección mexicana hasta los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 o su etapa en el Sao Paulo.









