Fueron enterradas mientras seguían exigiendo dinero a la familia
La Fiscalía General de la Nación formuló imputación de cargos contra
Juan David Taboada Olivares, de 19 años, por su presunta participación en el secuestro y asesinato de las hermanas
Sheridan Sofía, de 14 años, y
Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una zona enmontada del municipio de
Malambo, Atlántico.El ente acusador le imputó los delitos de
secuestro extorsivo agravado, homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego, durante una audiencia realizada ante el
Juzgado 19 Penal Municipal con funciones de control de garantías, presidida por el juez
Crisanto Rhenals Correa.Durante la diligencia judicial, el procesado
no aceptó los cargos. La audiencia se desarrolló de manera reservada debido a que las víctimas eran
menores de edad.
Cómo ocurrió el crimen
De acuerdo con las investigaciones preliminares, las hermanas salieron de su vivienda en el
barrio La Sierrita de Barranquilla el pasado
17 de febrero con destino a una fiesta en el municipio de Malambo. Sin embargo, posteriormente habrían sido retenidas en una vivienda donde se encontraban varias personas.Las autoridades establecieron que, en medio de los hechos, un
adolescente de 17 años, conocido como
alias “El menor”, habría sido quien disparó contra una de las víctimas, acción que quedó registrada en un video que actualmente forma parte del material probatorio.Según las primeras hipótesis, el ataque se habría originado luego de que una mujer informara al adolescente que su pareja supuestamente pretendía entregarlo a una banda rival, lo que habría desencadenado la reacción violenta.
Extorsión después del crimen
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención en la investigación es que, incluso después de haber cometido el crimen, los implicados
habrían continuado enviando mensajes a la madre de las adolescentes exigiendo una millonaria suma de dinero a cambio de su supuesta liberación.Las víctimas fueron
enterradas en una zona enmontada de Malambo, en un intento por ocultar el doble homicidio.
La pista que llevó a los responsables
La ubicación de los sospechosos fue posible luego de que investigadores del
Gaula de la Policía rastrearan el celular desde el cual se enviaban los mensajes extorsivos. El dispositivo fue detectado en la
clínica Altos de San Vicente, en Barranquilla.En ese centro médico se encontraban
Juan David Taboada y el adolescente, quienes habían ingresado tras sufrir un
accidente de tránsito en motocicleta el 26 de febrero.Tras la captura y las primeras diligencias de interrogatorio, uno de los implicados habría entregado
las coordenadas del lugar donde estaban enterrados los cuerpos, lo que permitió a las autoridades realizar el hallazgo el
28 de febrero.
Investigación sigue abierta
Las autoridades no descartan que
otras personas hayan participado en el crimen, incluyendo las dos mujeres que presuntamente estuvieron en el lugar donde las jóvenes fueron retenidas.El caso continúa bajo investigación mientras avanzan las diligencias judiciales para esclarecer completamente los hechos y determinar la responsabilidad de todos los involucrados en este
doble homicidio que ha generado conmoción en el Atlántico.