En un acto cargado de simbolismo, tradición y orgullo patrio, Colombia cumplió este sábado 11 de abril con la ceremonia de izada de bandera, uno de los momentos más representativos previos al inicio de los IV Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026.
El evento se llevó a cabo en el Centro de Tierra de Campeones – Atheyna Bylon, ubicado en el Mirador del Pacífico de la Cinta Costera, donde las delegaciones comenzaron a vivir el ambiente oficial de los Juegos a pocas horas de su inauguración.
Por Colombia, el honor de izar el tricolor estuvo en manos de los atletas de lucha Jhoel Esteban Valencia y Laura Sofía Zamora, quienes, acompañados por el jefe de misión Armando Farfán Peña, lideraron este momento solemne que marca la bienvenida oficial del país a la competencia.
La ceremonia de izada de bandera es una de las tradiciones más importantes del movimiento olímpico. En ella, se rinde homenaje a las delegaciones participantes mediante el izamiento de sus banderas y la interpretación de los himnos, en un acto que simboliza la unidad, el respeto y la convivencia entre los países.
Durante la jornada, se entonaron los himnos de Odesur, del Comité Olímpico Internacional y de cada una de las naciones participantes, en un ambiente de fraternidad que anticipa el inicio de la competencia.
El acto contó con la presencia de importantes autoridades del deporte colombiano, entre ellas el presidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado; la secretaria general Ana Edurne Camacho; la segunda vicepresidenta Irma Lucía Ruiz; la directora de posicionamiento y liderazgo deportivo del Ministerio del Deporte, Berenice Moreno; la gobernadora de Sucre, Lucy Inés García Montes, y el embajador de Colombia en Panamá, Fabio Mariño.
Asimismo, por parte de la organización de los Juegos estuvieron el presidente de Odesur, Camilo Pérez, la presidenta del Comité Olímpico de Panamá, Damaris Young, y el comité ejecutivo de Odesur, quienes acompañaron este acto protocolario que reúne a todo el continente en torno al deporte.
Como parte de la tradición, se realizó el intercambio de obsequios entre las delegaciones y la organización. Colombia entregó uno de sus símbolos más representativos: el sombrero vueltiao, acompañado de un pin exclusivo del Comité Olímpico Colombiano, como muestra de identidad y cultura nacional.
Por su parte, la organización de los Juegos hizo entrega a Colombia de un cuadro con la imagen de Anton, la mascota oficial de Panamá 2026, un recuerdo que simboliza la bienvenida del país anfitrión.
Con la bandera izada y la delegación oficialmente instalada, Colombia entra en la recta final hacia el inicio de las competencias. La ceremonia no solo marca un acto protocolario, sino el comienzo real de la experiencia multideportiva para los jóvenes atletas.
Panamá ya respira Juegos. Y Colombia, con su bandera en lo más alto, está lista para competir, representar y seguir escribiendo su historia en el deporte suramericano.









