Por: Yasher Bolívar Pérez
El Gobierno de Polonia advirtió que podría impedir la entrada del rapero Kanye West, conocido como Ye, ante la posibilidad de que realice un concierto en junio en el Estadio de Silesia. La ministra de Cultura, Marta Cienkowska, fue enfática al señalar que el país cuenta con “los mecanismos legales necesarios” para bloquear su ingreso, en respuesta a las reiteradas expresiones del artista que han sido calificadas como apologías del nazismo.
“No puedo imaginar que en Polonia… podamos organizar un concierto de un artista que abiertamente dice admirar a Hitler”, declaró la funcionaria, subrayando el peso histórico de un territorio marcado por los crímenes del régimen nazi. La postura del Gobierno no es aislada: ya se han iniciado contactos con promotores y autoridades locales, y no se descarta elevar formalmente la solicitud de cancelación si los organizadores no toman la iniciativa.
El caso trasciende lo cultural y se instala en el terreno político y ético. La gira europea de West, que incluye presentaciones en varios países, enfrenta un creciente cerco institucional tras decisiones similares en el Reino Unido.








