La Procuraduría General de la Nación decidió reabrir la investigación disciplinaria por la polémica parranda vallenata realizada en la cárcel La Paz de Itagüí, tras encontrar irregularidades en el proceso inicial.
El ente de control declaró la nulidad de las actuaciones previas al advertir posibles fallas en el cumplimiento de requisitos legales, lo que podría haber vulnerado el debido proceso. En consecuencia, el caso será reiniciado desde cero con el fin de garantizar transparencia y rigor en la investigación.
Dentro de las nuevas decisiones, la Procuraduría vinculó formalmente a Edgar Iván Pérez Ortega, subdirector del centro penitenciario, ampliando así el número de funcionarios bajo la lupa por estos hechos.
El escándalo se originó el pasado 8 de abril, cuando se conoció la realización de una fiesta dentro del pabellón de máxima seguridad del penal, en la que participó el cantante Nelson Velásquez junto a internos señalados como presuntos cabecillas de estructuras criminales.
Según las indagaciones preliminares, al evento habrían ingresado personas no autorizadas, bebidas alcohólicas, equipos de sonido e incluso vehículos, lo que evidencia posibles fallas graves en los controles de seguridad del establecimiento.
Inicialmente, el proceso disciplinario involucraba a 11 funcionarios del INPEC; sin embargo, con la nulidad decretada, la Procuraduría deberá reconstruir toda la investigación para determinar responsabilidades y establecer eventuales sanciones.
El caso ha generado amplio rechazo y reaviva el debate sobre el control y la vigilancia en los centros penitenciarios del país.









