Junior de Barranquilla dio un paso importante en los cuartos de final de la Liga Colombiana tras vencer 1-0 a Once Caldas en el estadio Palogrande de Manizales, en el partido de ida de la serie.
El equipo rojiblanco supo resistir la presión del conjunto local y aprovechó una opción clave desde el punto penal para quedarse con una victoria valiosa fuera de casa, en un compromiso donde el rendimiento del arquero Mauro Silveira fue determinante para sostener el resultado.
Durante el primer tiempo, Once Caldas generó varias aproximaciones de peligro, obligando al guardameta uruguayo a intervenir en múltiples ocasiones. Sin embargo, la defensa de Junior se mantuvo sólida frente a los intentos del conjunto dirigido por Hernán Darío Herrera.
El único gol del compromiso llegó tras una jugada revisada por el VAR, en la que el árbitro decretó pena máxima por una falta sobre Guillermo Paiva. El delantero paraguayo fue el encargado de ejecutar el cobro y, con un remate potente al centro, puso en ventaja al equipo dirigido por Alfredo Arias.
En la segunda parte, Junior ajustó su estructura táctica y apostó por el orden defensivo, controlando los intentos del rival y reduciendo los espacios en el mediocampo. Aunque Once Caldas buscó el empate, sus aproximaciones fueron esporádicas y sin la claridad suficiente para igualar el marcador.
El cuadro barranquillero también contó con el aporte en zona media de jugadores como Fabián Ángel y Juan David Ríos, quienes contribuyeron al equilibrio del equipo en un partido de alta exigencia.
Con este resultado, Junior llegará al partido de vuelta con una ventaja mínima que buscará defender en el estadio Romelio Martínez, donde se definirá la serie el próximo miércoles a las 8:15 de la noche.









