El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que durante su encuentro con el mandatario chino Xi Jinping solicitará la apertura del mercado chino a las empresas estadounidenses, en el marco de una visita de Estado que se desarrolla en Pekín y que mantiene en expectativa a la comunidad internacional por las tensiones comerciales y geopolíticas entre ambas potencias.
Desde el avión presidencial Air Force One, Trump señaló que su principal objetivo será promover mayores oportunidades para compañías de su país en el mercado chino, especialmente aquellas que lo acompañan en la delegación empresarial.
“Pediré al presidente Xi abrir China para que estas empresas puedan contribuir al desarrollo del país”, expresó el mandatario en su red social Truth Social, donde calificó la propuesta como una medida “altamente beneficiosa” para ambas economías.
El presidente estadounidense criticó además a medios de comunicación por reportes relacionados con la participación de ejecutivos tecnológicos en la delegación, entre ellos el CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien finalmente se incorporó al viaje oficial.
La comitiva empresarial que acompaña a Trump incluye a figuras de alto perfil como Tim Cook (Apple), representantes del sector aeronáutico, financiero y tecnológico, así como el empresario Elon Musk, en una gira que busca reforzar vínculos económicos con China en medio de una frágil tregua comercial.
Agenda marcada por tensiones comerciales y tecnológicas
La reunión entre Trump y Xi se produce en un contexto de disputas por aranceles, restricciones tecnológicas y diferencias estratégicas en sectores como la inteligencia artificial y los semiconductores. Ambos gobiernos mantienen una tregua parcial que ha evitado una escalada mayor en la guerra comercial, pero que sigue bajo presión por nuevos desacuerdos.
Analistas señalan que Estados Unidos buscará compromisos de compra de productos agrícolas, energía, aeronaves y tecnología, mientras que China aspira a mantener el acceso a tecnología estadounidense y evitar nuevas restricciones a sus exportaciones.
Irán y energía, otros temas en la mesa
Otro de los puntos sensibles del encuentro será la crisis en Oriente Medio, especialmente el impacto del conflicto con Irán en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro energético global. China, principal comprador de energía iraní, ha expresado preocupación por el aumento de los precios del petróleo y su impacto en la economía global.
Una relación histórica de altibajos
La visita de Trump se suma a una larga lista de encuentros entre mandatarios estadounidenses y chinos desde el histórico acercamiento impulsado en 1972 por Richard Nixon. Sin embargo, en la última década las relaciones han estado marcadas por el deterioro progresivo, tensiones comerciales y una creciente competencia tecnológica.
La actual visita es vista como un nuevo intento de redefinir la relación bilateral en un escenario global marcado por la rivalidad entre Washington y Pekín.




