Con un récord histórico de más de dos millones de quejas y reclamos en el último año, el sistema de salud se convierte en el principal examen para los aspirantes a la Casa de Nariño. Entre la reestructuración estatista y el rescate financiero privado, estas son las cartas que juegan los candidatos.
El sistema de salud colombiano se encuentra en una de sus crisis más agudas. Según el último informe de la Contraloría General de la República, durante 2025 las peticiones, quejas y reclamos (PQR) alcanzaron la cifra histórica de 2.061.661, lo que representa un incremento del 27,4% en comparación con 2024.
El descontento ciudadano tiene nombres propios. Las entidades que concentran el mayor volumen de insatisfacción por la negación de medicamentos y demoras en citas médicas son:
Nueva EPS: 518.211 quejas.
Salud Total: 276.010 quejas.
Sanitas: 265.896 quejas.
Ante este panorama, los cinco candidatos que lideran las encuestas presidenciales han destapado sus cartas. Aunque todos coinciden en la urgencia de un plan de choque para los primeros 100 días, sus visiones de fondo exponen dos caminos ideológicos: la transformación del modelo hacia el control estatal o la estabilización financiera del sistema mixto actual.
El Tablero Comparativo: Propuestas de un vistazo
| Candidato | Enfoque del Modelo | Plan de Choque (100 días) | Inyección Financiera / Deuda | Apuesta Tecnológica / Innovación |
Iván Cepeda (Pacto Histórico) | Mixto con fuerte control estatal. El Estado organiza los recursos y define prioridades. | Plan para desrepresar medicamentos e IPS públicas priorizando citas urgentes. | No especifica cifra; propone sustitución con industria farmacéutica nacional. | Continuidad a los equipos básicos territoriales (enfoque Petro). |
Paloma Valencia (Centro Democrático) | Mixto (Público-Privado). Fortalecimiento de la libre elección. | Creación de Puesto de Mando Unificado en Presidencia para resolver 10 millones de atenciones. | $9 billones ($3 billones para fármacos y $6 billones para deudas). Pago vía titularización. | Telemedicina rural y programa de “Hospitales Padrino” con especialistas en campo. |
Abelardo De la Espriella (Defensores de la Patria) | Conservador del diseño actual, corrigiendo fallas de eficiencia y corrupción. | Restablecimiento del flujo de recursos y topes a costos de administración de EPS. | $10 billones. Retorno a política de presupuestos máximos y control de precios. | Auditoría forense en contratos de infraestructura y Bloque Anticorrupción. |
Claudia López (Alianza Verde / Independiente) | Mixto con límites estrictos a la integración vertical y auditoría por resultados. | Reactivación inmediata de cirugías represadas y entrega de medicamentos. | Creación de un fondo de pago único y concertado para saldar deudas con clínicas y hospitales. | Inteligencia Artificial para analítica de datos epidemiológicos e Historia Clínica Única Digital. |
Sergio Fajardo (Compromiso Ciudadano) | Mixto concertado. Transición regulatoria gradual hacia un nuevo modelo. | Puesto de Mando Presidencial articulado con territorios (Cauca, Chocó y Catatumbo). | $15 billones corrientes. Pago de deuda con hospitales mediante títulos tras doble auditoría. | Enfoque de salud digital, fortalecimiento del Invima y evaluación multicriterio. |
Las dos corrientes que se disputan el sistema
1. La línea de la transformación estructural (Cepeda y López)
Por un lado, Iván Cepeda mantiene viva la tesis de la administración saliente: el modelo actual adolece de una privatización donde “el Estado paga, pero los privados mandan”. Su propuesta busca que el sector público recupere la rectoría del dinero y la priorización médica, aunque aclarando que mantendrá un esquema mixto.
En una línea similar de control, pero con un fuerte componente técnico, Claudia López propone un modelo que limite estrictamente la integración vertical (evitar que las EPS se contraten a sí mismas). Su bandera principal es la creación del Sistema Nacional de Cuidado para fusionar la atención médica con apoyos sociales a poblaciones vulnerables, apalancándose en la Inteligencia Artificial para predecir riesgos de salud en los barrios.
2. La línea del rescate financiero y eficiencia (Valencia, De la Espriella y Fajardo)
En la otra orilla, la derecha y el centro apuntan a que la crisis no es de diseño, sino de asfixia económica y gestión. Paloma Valencia y Sergio Fajardo coinciden en que la Unidad de Pago por Capitación (UPC) —el dinero que el Estado paga por cada paciente— está desactualizada. Valencia propone recalcularla para 2027 basada en las necesidades reales del usuario, inyectando $9 billones de pesos inmediatos. Fajardo, por su parte, es el más ambicioso en recursos: promete $15 billones para estabilizar las reglas del juego, planteando una reforma concertada de cara al año 2028.
Finalmente, Abelardo De la Espriella enfoca su estrategia en la disciplina fiscal y la seguridad jurídica. Su plan de choque de $10 billones busca meter en cintura a las EPS mediante topes de administración y propone un arbitraje severo de los recursos manejados por la ADRES, sumado a la activación de un “Bloque Anticorrupción” para revisar la infraestructura hospitalaria abandonada o ineficiente.
El diagnóstico está hecho: el sistema está desfinanciado y los usuarios lo padecen a diario. La decisión de los colombianos en las urnas determinará si la salud toma el camino de la intervención estatal o el de la reingeniería de capitales.









