Por: Yasher Bolívar Pérez
La proyección pública del Juego 3 de las Finales de la NBA en Bryant Park terminó en caos luego de la derrota de los New York Knicks por 115-111 ante los San Antonio Spurs. Miles de aficionados se congregaron en el parque de Manhattan tras la cancelación del evento previsto cerca del Madison Square Garden, pero la asistencia superó ampliamente la capacidad autorizada y desencadenó desórdenes en las calles aledañas.
Según la Policía de Nueva York (NYPD), más de 7.000 personas se concentraron en la zona y varios grupos protagonizaron peleas, actos de vandalismo y daños a vehículos y mobiliario urbano. Los agentes antidisturbios intervinieron con gas pimienta para controlar la situación después de recibir el lanzamiento de botellas y otros objetos. El saldo fue de 21 personas bajo custodia, entre ellas ocho arrestadas formalmente y 13 citadas por las autoridades.
Los incidentes reabrieron el debate sobre la seguridad en eventos masivos en la ciudad, especialmente tras el traslado de última hora de la actividad a Bryant Park. Mientras las autoridades evalúan nuevas medidas para futuras concentraciones durante las Finales, las imágenes de los disturbios se viralizaron en redes sociales y eclipsaron el ambiente festivo que inicialmente buscaba acompañar el regreso de los Knicks a una serie por el título de la NBA.









