El alcalde Alejandro Char ha venido consolidando una visión de ciudad más sostenible impulsando estrategias de siembra, mantenimiento y protección de miles de árboles, jardines, bosques urbanos y espacios verdes.
En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la Alcaldía de Barranquilla, liderada por Alejandro Char, reiteró su compromiso con la protección y expansión de la infraestructura verde urbana, una estrategia clave para enfrentar los efectos del cambio climático, mejorar la calidad ambiental y contribuir a la conservación de los recursos naturales.
Aunque la desertificación suele asociarse con zonas rurales y ecosistemas áridos, sus efectos también impactan las ciudades a través del aumento de las temperaturas, la pérdida de cobertura vegetal, la disminución de la biodiversidad y la degradación de los suelos. Frente a estos desafíos, el alcalde Char ha venido consolidando una visión de ciudad más sostenible impulsando estrategias de siembra, mantenimiento y protección de miles de árboles, jardines, bosques urbanos y espacios verdes.
Los árboles cumplen un papel fundamental en la regulación climática de los entornos urbanos. Además de proporcionar sombra y reducir el efecto de isla de calor, contribuyen a conservar la humedad del suelo, favorecen la infiltración del agua lluvia, ayudan a prevenir procesos de erosión y generan condiciones más favorables para la biodiversidad.





Durante los últimos años, Barranquilla ha impulsado una transformación ambiental basada en la recuperación de espacios públicos, la creación de nuevos corredores verdes, la consolidación de bosques urbanos y el mantenimiento permanente de la infraestructura paisajística que hoy beneficia a miles de ciudadanos.
Estas acciones han permitido aumentar la cobertura vegetal, generar nuevos hábitats para aves, polinizadores y otras especies, así como mejorar las condiciones ambientales en diferentes sectores de la ciudad.
De igual manera, el mantenimiento especializado que realiza Siembra Más en parques, avenidas, zonas verdes y bosques urbanos garantiza que las especies sembradas puedan desarrollarse adecuadamente y continuar prestando servicios ecosistémicos esenciales para la ciudad.
La lucha contra la desertificación no depende únicamente de grandes acciones institucionales. El cuidado de los árboles, el uso responsable del agua, la protección de las zonas verdes y el respeto por los ecosistemas urbanos son prácticas que pueden ser promovidas desde la cotidianidad por todos los ciudadanos.
La Alcaldía de Barranquilla invita a la ciudadanía a seguir construyendo una ciudad más verde, resiliente y preparada para enfrentar los retos ambientales del futuro.
“Cada árbol que sembramos y cuidamos representa una inversión en el bienestar ambiental de Barranquilla. La lucha contra la desertificación y la sequía también se construye desde las ciudades, fortaleciendo nuestros espacios verdes y promoviendo acciones que permitan una mejor adaptación frente a los desafíos climáticos del presente y del futuro”, destacó el gerente de Siembra Más, Richard Fernández.









