En un contundente golpe contra las estructuras armadas ilegales que operan en el suroccidente del país, tropas del Ejército Nacional abatieron este sábado a Iván Jacobo Idrobo, conocido con el alias de ‘Marlon’, señalado como uno de los principales cabecillas de las disidencias de las FARC lideradas por alias ‘Iván Mordisco’.
La operación militar se llevó a cabo en el departamento del Cauca, una de las regiones más afectadas por la violencia derivada del accionar de grupos armados ilegales. Según las autoridades, alias ‘Marlon’ era el máximo jefe del frente ‘Jaime Martínez’, una de las estructuras más fuertes de las disidencias en esa zona del país.
De acuerdo con información oficial, el insurgente era señalado de haber participado, por órdenes de ‘Iván Mordisco’, en la planificación y ejecución de acciones terroristas, entre ellas el atentado ocurrido en la Vía Panamericana el pasado mes de abril, un hecho que dejó un saldo de 20 personas fallecidas, incluido un integrante del grupo armado ilegal, y más de 38 heridos.
La muerte de alias ‘Marlon’ fue confirmada por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a través de su cuenta en la red social X.
“No me gusta hablar de muertos porque son muertos colombianos que no deberían ser si hubiese paz. Pero el jefe máximo de los frentes del Cauca que había enfrentado al Gobierno y matado a indígenas y caucanos en general, alias ‘Marlon’, segundo de alias ‘Iván Mordisco’, ha caído en combate”, expresó el mandatario.
Petro calificó el resultado operacional como uno de los golpes más significativos propinados por las Fuerzas Militares contra las estructuras criminales que delinquen en el occidente colombiano.
“Es el golpe más duro a las estructuras armadas de la mafia que hemos dado en el occidente de Colombia”, agregó.
Alias ‘Marlon’ era considerado un objetivo de alto valor para las autoridades. Por información que permitiera su captura se ofrecía una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos, la misma suma establecida para alias ‘Iván Mordisco’, máximo jefe de las disidencias de las FARC.
Las autoridades lo requerían por múltiples delitos, entre ellos terrorismo, homicidio, secuestro, narcotráfico, extorsión y reclutamiento forzado de menores de edad.
La neutralización de este cabecilla representa un nuevo golpe a la estructura armada que mantiene presencia en varias zonas del Cauca y Valle del Cauca, donde las disidencias han intensificado sus acciones violentas durante los últimos meses.









