El primer ministro de Benjamin Netanyahu concluyó su etapa de declaraciones en el juicio que enfrenta por presuntos delitos de fraude, soborno y abuso de confianza, un proceso judicial que se ha prolongado durante más de un año y medio.
Durante su alegato final, Netanyahu lanzó fuertes críticas contra la Fiscalía israelí, a la que acusó de llevar a cabo una “persecución” en su contra. Además, comparó la actuación de los investigadores con la de la antigua Stasi, el servicio de inteligencia y policía secreta de la desaparecida German Democratic Republic.
El mandatario sostuvo que las acusaciones en su contra forman parte de una campaña política y reiteró su inocencia frente a los cargos que se le imputan. Sus declaraciones marcan el cierre de una fase clave dentro de uno de los procesos judiciales más relevantes en la historia política reciente de Israel.
El juicio contra Netanyahu, que comenzó en 2020, gira en torno a varios casos en los que la Fiscalía sostiene que el líder israelí habría recibido beneficios indebidos de empresarios y favorecido intereses particulares a cambio de cobertura mediática favorable y otras ventajas. Por su parte, el primer ministro ha rechazado de forma reiterada todas las acusaciones y asegura que el proceso tiene motivaciones políticas.
Ahora el caso continuará con las siguientes etapas procesales antes de que la justicia israelí emita una decisión definitiva sobre la responsabilidad o inocencia del jefe de Gobierno.









