La inflación en Colombia retomó su tendencia ascendente y cerró junio de 2026 con una variación anual del 6,14%, según informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El resultado representa un aumento de 1,32 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2025, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 4,82%.
De acuerdo con el informe oficial, durante junio la variación mensual del IPC fue del 0,39%, mientras que la inflación acumulada en el primer semestre del año alcanzó el 4,77%, reflejando un incremento sostenido en el costo de vida para los hogares colombianos.
Los mayores aumentos anuales se registraron en la división de Restaurantes y hoteles, con un incremento del 9,59%, impulsado principalmente por el alza en las bebidas calientes (10,76%) y las comidas servidas en restaurantes (9,75%).
El sector Salud presentó la segunda mayor variación, con un 8,39%, debido al aumento en el valor de las consultas médicas particulares, tanto de medicina general como especializada. Por su parte, Educación también registró un incremento importante, con una variación anual del 7,57%.
El DANE señaló además que las categorías de Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, junto con Alimentos y bebidas no alcohólicas, fueron las que más incidieron en el comportamiento general de la inflación durante el último año.
Entre los productos que más presionaron el costo de vida en junio se destacaron la cebolla, con un aumento del 13,18%; el tomate de árbol, con 12,20%; y la papa, que subió 9,85%. En contraste, algunos alimentos registraron reducciones en sus precios, como el plátano (-8,35%), la yuca para consumo en el hogar (-1,74%) y las legumbres secas (-1,51%).
En cuanto a la contribución al índice anual, las comidas en establecimientos de servicio a la mesa, el arriendo imputado y el transporte urbano fueron los rubros que más impulsaron el incremento del IPC.
Con este nuevo resultado, analistas económicos consideran que la inflación continúa mostrando una tendencia al alza, un escenario que podría llevar al Banco de la República a adoptar una política monetaria más restrictiva mediante un eventual aumento en la tasa de interés de intervención para contener las presiones sobre los precios.









