Cuatro supuestos atacantes fueron abatidos y otros dos detenidos tras el ataque que acabó con la muerte del presidente haitiano, Jovenel Moise, informó este miércoles la Policía haitiana.
El director general de la Policía Nacional de Haití, León Charles, dijo en una conferencia de prensa que «cuatro mercenarios fueron abatidos y otros dos han sido interceptados (y se encuentran) bajo nuestro control. Tres agentes de la Policía que habían sido secuestrados han sido liberados».

Agregó que la Policía puso en marcha inmediatamente una operación para perseguir a los culpables tras el ataque contra Moise y su esposa en su residencia ubicada en Puerto Príncipe.
«Los supuestos asesinos del presidente han sido interceptados por la Policía Nacional poco antes de las 6 de esta tarde», escribió el secretario de Estado para la Comunicación en su cuenta de Twitter.
El jefe policial precisó que tres agentes que fueron retenidos como rehenes han sido liberados, informa AP.
El asesinato de Moïse ocurrió alrededor de la una de la madrugada, cuando un grupo de individuos armados atacaron la residencia privada del mandatario.
En el ataque armado a la vivienda, ubicada en el barrio de Pelerin de Puerto Príncipe, resultó herida la primera dama del país, Martine Moïse, quien fue trasladada a un hospital de Puerto Príncipe.
El magnicidio se produjo a menos de tres meses de celebrarse las elecciones presidenciales y legislativas en Haití, previstas para el 26 de septiembre, a las que Moïse no podía presentarse.
El primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, declaró este miércoles el estado de sitio en todo el país.
El analista político y profesor de la Universidad de Notre Dame de Haití, Fedner Gay, considera que el país no dispone de vías legales para designar un sustituto del presidente asesinado. Según la Constitución del país, la Asamblea Nacional debe elegir a un presidente, pero en este momento no existen ni esta ni otras instituciones, explica.
El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Gutteres, condenó este miércoles el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise y pidió que los responsables sean llevados ante la justicia, según informó su portavoz en un comunicado.
«El Secretario General llama a todos los haitianos a preservar el orden constitucional, permanecer unidos ante este acto abominable y rechazar toda violencia», dijo el portavoz de la ONU Stephane Dujarric. «Las Naciones Unidas continuarán apoyando al Gobierno y al pueblo de Haití».
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, OEA, también condenó el magnicidio y expresó su apoyo a las instituciones democráticas y al diálogo en el país caribeño.
Al efecto, emitió la siguiente declaración:
- Sus condolencias y solidaridad con la familia, el Gobierno y el Pueblo de la República de Haití por el atentado contra la vida del Presidente de la República debidamente elegido.
- Su más vehemente condena al atroz crimen cometido contra la vida del difunto Presidente y su urgente llamado a una rápida investigación internacional para llevar a los autores ante la justicia.
- Su enfático rechazo a toda forma de violencia e intolerancia y a la vez hacer un llamado a todos los sectores del gobierno y de la sociedad por la paz y la calma.
- Su constante apoyo al diálogo entre los partidos políticos, el respeto de la Constitución de la República de Haití y a las instituciones democráticas del Estado.
El Papa Francisco también condenó el asesinato del presidente de Haití
El Santo Padre expresó su rechazo ante el asesinato del presidente de Haití, a través de un comunicado firmado por el Secretario de Estado, Pietro Parolin, dirigido al nuncio en el país caribeño.
«No a la violencia como medio para resolver crisis y conflictos», pidió Francisco, quien además reza por la primera dama de Haití, gravemente herida en la emboscada y ahora hospitalizada en Miami.
El Santo Padre Francisco envió un telegrama de pésame tras el “atroz asesinato” del presidente de Haití Jovenel Moïse, acaecido en la madrugada del 7 de julio.
Asimismo, el Papa expresa «su tristeza» por este acto de derramamiento de sangre, el último capítulo trágico de una historia -la de Haití- marcada por la violencia, invasiones, golpes de Estado, represión y disturbios que han provocado inestabilidad social, política y económica, agravada por el catastrófico terremoto de 2010.
Además Francisco «desea al querido pueblo haitiano un futuro de armonía fraterna, solidaridad y prosperidad»: «Como signo de consuelo -se lee en la conclusión del mensaje- invoca la abundancia de las bendiciones divinas sobre Haití y todos sus habitantes».
En el país, mientras tanto, el asesinato del presidente ha causado una conmoción colectiva. Los obispos de la Conferencia Episcopal de Haití también se han expresado en un comunicado, rechazando el asesinato como «inadmisible y repugnante».
«Este triste acontecimiento marca un desafortunado punto de inflexión en nuestra historia como pueblo, lamentablemente dictado por la elección deliberada de la violencia por parte de muchos sectores de la población como método de supervivencia y resolución de disputas», dicen los obispos y añaden: «La violencia sólo puede generar violencia y llevar al odio. Nunca ayudará a nuestro país a salir de este estancamiento político».
Igualmente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos expresó sus condolencias al Estado de Haití por el trágico episodio ocurrido esta mañana que derivó en el asesinato del Presidente Jovenel Moïse y que causó graves heridas a la Primera Dama, Martin Moïse.
En un comunicado, el Tribunal extiende condolencias a sus familiares, amigos y a todo el pueblo de la República de Haití.
«Nos unimos al llamado internacional realizado por la Organización de los Estados Americanos derechazo a cualquier tipo de violencia que socave las instituciones democráticas y la convivencia pacífica», puntualiza.
El director para las Américas de la Organización Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, condenó el asesinato y señaló que «la comunidad internacional debe tomar acciones decisivas para ayudar a frenar la escalada de violencia y encontrar salidas democráticas a la crisis institucional en el país».
La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) condenó también el hecho en un comunicado.
“Rechazamos este objetable acto. Los desacuerdos y los disensos forman parte de un sistema de gobierno vigoroso y sólido. Los asesinatos políticos no tienen lugar en una democracia. Llamamos a poner fin a una política irresponsable que amenaza con hacer fracasar los avances democráticos y el futuro del país”, indicó en un comunicado la organización regional.
D.A.








