Docentes del Colegio Juan Acosta Solera, ubicado en el barrio Los Olivos, segunda etapa, en Barranquilla, anunciaron la realización de un plantón de protesta para denunciar las reiteradas amenazas y llamadas extorsivas que, según aseguran, vienen recibiendo desde hace varios años.
La manifestación busca visibilizar la situación de inseguridad que enfrentan los maestros, quienes afirman que las intimidaciones y los cobros ilegales se han convertido en una problemática persistente en distintos sectores de la ciudad.
El presidente de la Asociación de Educadores de Barranquilla, José Ignacio Jiménez, señaló que esta situación no es reciente y que el gremio docente lleva años denunciando estos hechos sin que se evidencien soluciones efectivas.
“Este no es un tema de ahora. Hace más de seis años venimos denunciando el problema de inseguridad que vivimos los maestros. En muchas escuelas hay docentes que terminan pagando ‘vacunas’ para poder llegar a sus instituciones”, afirmó el dirigente sindical.
Según explicó Jiménez, algunos docentes son presionados con pagos diarios que pueden oscilar entre 2.000 y 3.000 pesos, y cuando se niegan a hacerlo comienzan las llamadas intimidantes.
“Cuando el maestro no accede a dar ese dinero empiezan las llamadas de amenaza. No son las primeras; ya son muchos los maestros que han recibido este tipo de extorsión”, indicó.
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El líder gremial también cuestionó la respuesta de las autoridades frente a estas denuncias, señalando que en varias ocasiones se les ha informado que las llamadas provienen desde centros carcelarios.
“Muchas veces cuando denunciamos nos dicen que esas llamadas vienen desde la cárcel. Si se sabe de dónde vienen, la pregunta es qué se está haciendo para frenar eso”, manifestó.
De acuerdo con cifras del gremio, durante el año pasado se registraron al menos 16 denuncias formales por extorsión contra docentes, aunque advirtieron que el número real podría ser mayor, ya que algunos profesores prefieren no denunciar por temor a represalias o por la falta de resultados.
Jiménez también recordó un hecho ocurrido hace varios años en el mismo Colegio Juan Acosta Solera, cuando un docente fue atacado a disparos tras negarse a pagar una extorsión.
“Hace unos ocho o nueve años un compañero con más de 20 años de servicio fue baleado por no acceder a pagar. Gracias a Dios sobrevivió, pero hasta hoy no conocemos resultados de esa investigación”, señaló.
Ante este panorama, el gremio docente pidió mayor intervención de las autoridades para garantizar la seguridad de los maestros y de la comunidad educativa en Barranquilla, así como acciones concretas para enfrentar la extorsión.
“Los barranquilleros estamos cansados de vivir con miedo. Por eso pedimos acciones reales para enfrentar la extorsión y proteger a quienes trabajamos en la ciudad”, concluyó el presidente de ADEBA.




