“Tejer no es solo una técnica; es un acto político para unir lo que estaba roto”. Con esta premisa, Liliana Borrero Donado, primera gestora social del Atlántico, cautivó a la audiencia del 4º Congreso Internacional 50+1 en Stresa, Italia.
Ante 500 líderes globales de 30 países, Borrero, en representación de Colombia, presentó al departamento del Atlántico como un referente mundial en la generación de autonomía económica para las mujeres a través del arte y la gastronomía.
Con un discurso cargado de realismo social, Borrero puso de manifiesto la barrera invisible que frena el desarrollo femenino: la pobreza de tiempo. En Colombia, mientras los hombres dedican 3 horas al cuidado no remunerado, las mujeres cargan con 8 horas diarias.
“Son 5 horas de diferencia en las que no podemos estudiar, emprender, liderar o simplemente descansar. Es un impuesto invisible que pagamos solo por haber nacido mujeres”, sentenció Borrero.
Por ello, la estrategia en el Atlántico ha sido elevar el oficio de artesanas y cocineras de la categoría de “manualidad” a la de economía de exportación. Gracias al proyecto “Sello Artesanal”, el talento de 900 unidades productivas ya factura más de un millón de dólares anuales y tiene presencia en 19 países, logrando hitos como llegar a la prestigiosa feria Maison&Objet, en París.

ATLÁNTICO, PIONERO EN INSTITUCIONALIDAD DE GÉNERO
El impacto social que Borrero expuso en Europa tiene una base sólida: el Atlántico fue el primer departamento de la región Caribe en crear una Secretaría de la Mujer y Equidad de Género gracias a la creación de la política pública sobre esta materia que lideró el gobernador Eduardo Verano en su segundo gobierno (2011) y que fue aprobada por la Asamblea Departamental en noviembre de ese año.
Este modelo de gobernanza ha permitido, entre otros asuntos, mejorar la autonomía económica de las mujeres y la participación social y política de ellas en las decisiones del Estado.
Paridad en el poder: el 53 % del gabinete departamental actual está liderado por mujeres, quienes manejan carteras fundamentales como Hacienda, Desarrollo Económico, Comunicaciones y Agua Potable.
Institucionalidad que avanza: la Política Pública de Mujer no es una iniciativa de turno, sino una política de Estado que garantiza que cada uno de los 22 municipios cuente con enlaces de género.
Autonomía real: a través de programas como “Yo Emprendo, Yo Facturo en la Ruta 23”, se está logrando que la mujer rural y urbana transite de la fragilidad económica a la independencia financiera, rompiendo los ciclos de violencia.
La gestora social destacó que la curaduría especializada y los ciclos de formación no son solo herramientas técnicas, sino un “salto social” que dignifica la herencia de los ancestros. Con la nueva iniciativa AMA (Arte Manual Ancestral), Borrero busca ahora escalar este modelo de éxito a toda la región Caribe colombiana.
El discurso, titulado “Tejer la voz y defender la dignidad: mujeres transforman territorios”, cerró con un mensaje potente: el tejido y la cocina no son solo tradiciones, son actos de resistencia.
“Delegadas: las mujeres de mi Departamento son fascinantes. Cuando una artesana me mira a los ojos, sonríe y me muestra su cuenta bancaria producto de su esfuerzo, yo veo justicia. Cuando una lideresa comunal se para en un estrado y defiende sus ideas, yo veo democracia”, afirmó Borrero, cerrando su intervención con un llamado a la sororidad universal para que escuchar la voz de la mujer sea, de ahora en adelante, sinónimo de reconocer su dignidad, lo que hizo que el público se levantara en elogios ante su intervención.
SOBRE EL ENCUENTRO
La Convención Internacional 50+1 es el espacio de liderazgo femenino más influyente del mundo hispanohablante. En su edición de 2026 en Italia, el congreso se consolidó como el puente estratégico entre América Latina y Europa para impulsar la paridad, la innovación y la erradicación de la violencia de género.









